Un incidente de vandalismo a plena luz del día en Tío Pujio dejó sin suministro eléctrico a la línea de San Antonio de Yucat, impactando directamente a la Cooperativa local y al sector agropecuario de la región.
La localidad de Tío Pujio experimentó este martes 7 de abril un nuevo episodio de inseguridad que afectó su infraestructura eléctrica. Un robo de cables, perpetrado en horas diurnas, comprometió el servicio en un sector crítico, revelando la persistente vulnerabilidad ante este tipo de delitos.
El suceso tuvo lugar en el área del reconectador que provee energía a la línea de San Antonio de Yucat, un punto estratégico ubicado en las cercanías de la planta Saputo. Los vándalos actuaron a plena luz del día, sustrayendo cables que son esenciales para la distribución eléctrica y dejando en evidencia la audacia de los delincuentes.
Este acto delictivo no solo generó la interrupción del servicio en la zona, sino que también representó un golpe directo para la Cooperativa local, responsable del mantenimiento y la provisión de energía a los vecinos y productores. Asimismo, el sector agropecuario de la zona se vio afectado, ya que la línea impactada es vital para sus operaciones diarias, desde sistemas de riego hasta el funcionamiento de maquinarias e instalaciones rurales, lo que implica potenciales pérdidas económicas y operativas.
Este incidente no es aislado. La mención de que la tranquilidad de Tío Pujio «volvió a verse sacudida» y que se trata de un «nuevo robo de cables» subraya una problemática recurrente en la región. La sustracción de infraestructura eléctrica se ha convertido en un desafío constante para las cooperativas y los productores rurales, quienes deben lidiar con las consecuencias de cortes de servicio, elevados costos de reparación y la incertidumbre sobre la continuidad de sus actividades productivas. La vulnerabilidad de la infraestructura a cielo abierto sigue siendo un punto crítico que requiere atención.

