Insólito: Un preso en Villa María pidió no recuperar la libertad

Destacadas

En un hecho sin precedentes para la crónica judicial de la región, un hombre alojado en la cárcel de Villa María solicitó formalmente a la Justicia permanecer tras las rejas, a pesar de haber recibido una condena de ejecución condicional que le permitía recuperar la libertad de manera inmediata. El protagonista de esta inusual petición argumentó que no se encuentra en condiciones de reinsertarse en la sociedad y que necesita el contexto de encierro para sostener su tratamiento contra las adicciones.

El desesperado pedido manuscrito de Augusto Pacicco

El protagonista de esta historia es Augusto Manuel Pacicco, de 39 años, quien fue juzgado por el Tribunal Oral Federal N° 3 de Córdoba, integrado por los magistrados Facundo Zapiola, Cristina Giordano y José Quiroga Uriburu. El tribunal lo halló responsable de actuar como intermediario entre consumidores y proveedores de estupefacientes, imponiéndole una pena de dos años de prisión en suspenso.

Sin embargo, tras notificarse del fallo, Pacicco sorprendió a las autoridades judiciales al presentar una carta manuscrita donde rechazaba el beneficio de la libertad condicional. En el escrito, el interno solicitó cumplir la totalidad de la condena de forma efectiva dentro del establecimiento penitenciario de Villa María.

“No me siento apto para reinsertarme en la sociedad”, expresó Pacicco en la misiva, detallando además que su prioridad absoluta es continuar bajo el tratamiento psicológico y psiquiátrico que recibe en el penal.

El temor a la recaída y la falta de contención externa

El trasfondo de la solicitud radica en el profundo temor del condenado a no poder cumplir con las estrictas reglas de conducta que impone la modalidad condicional. Pacicco manifestó formalmente que no se cree capaz de sostener las exigencias de la Justicia ni de responder a los controles periódicos del Patronato del Liberado si se encontrara en el exterior.

La defensa de su postura se basa en que el ámbito carcelario es, actualmente, el único espacio que le garantiza el acceso a la salud mental y le impide el consumo de sustancias. Bajo la premisa de “no deber ni un día a la Justicia”, el interno prefiere el encierro antes que enfrentar una inminente recaída en el consumo de cocaína, el cual admitió que funcionaba como el motor de sus conductas delictivas.

Una vida marcada por la tragedia y el consumo problemático

La compleja realidad de Pacicco, reconstruida por el medio Perfil Córdoba, revela un historial de severas pérdidas y vulnerabilidad. A los 19 años sufrió el fallecimiento de sus padres y de su hermano, un golpe emocional que marcó el inicio de su debacle personal. A pesar de haber logrado desempeñarse laboralmente como técnico en emergencias médicas y prestador de la obra social PAMI, el consumo problemático de drogas terminó por costarle su empleo y su estabilidad.

En su declaración, el imputado reconoció que su rol en la cadena de comercialización de drogas se limitaba a facilitar información sobre puntos de venta a cambio de conseguir pequeñas dosis para su propio consumo diario. Hoy, sin ingresos económicos, sin cobertura de obra social y desprovisto de una red de contención familiar o afectiva en el afuera, Pacicco ve en los muros de la cárcel de Villa María su única alternativa de supervivencia y rehabilitación.

spot_img

Otras noticias