Comercios céntricos: entre récord de ventas y blindaje por disturbios

Destacadas

El histórico triunfo de la Selección Argentina que le otorgó el pase a la final del Mundial —donde se enfrentará este domingo ante España— desató una verdadera marea humana en el centro de Villa María. Sin embargo, lo que comenzó como una fiesta popular cargada de euforia y alegría terminó empañado entrada la noche por violentos incidentes y una severa respuesta policial en las cercanías de la Plaza Centenario. El día después dejó un balance agridulce para los comerciantes locales, quienes debieron oscilar entre un excelente nivel de facturación y la drástica necesidad de blindarse tras las rejas para proteger sus locales.

Vasos de plástico, basura como proyectil y cierre anticipado

Milagros, responsable del kiosco Rincón Pampa —ubicado en calle José Ingenieros, frente a la plaza—, relató cómo una jornada de trabajo sumamente exitosa se transformó en pocos minutos en un escenario de máxima tensión. «La verdad que se vendió re bien, aparte hubo mucha seguridad al principio. Me enteré de que no dejaban entrar a la plaza con botellas de vidrio, pero se ve que después compraban alrededor. Eso es lo único que diría: que haya más cuidado con el vidrio», señaló la comerciante en diálogo con Villa María Vivo.

Según detalló, la violencia estalló tras varias horas de festejos pacíficos debido a un altercado menor que escaló rápidamente. «Lo que me comentaron es que la pelea arrancó entre dos personas nada más. Da pena que algo tan lindo se termine por una minoría. La policía tiró gas pimienta y balas de fogueo, y la terminaron ligando todos los que iban a festejar y pasar un buen rato. Terminó hecho todo un quilombo: acá al frente tengo un container, sacaron la basura y se tiraban con las cosas. Tuve que cerrar», lamentó Milagros, quien trabajó resguardada junto a su novio y amigos colocando una barra en la puerta para atender exclusivamente desde el interior.

«Todo lo que vendí fue en jarras y vasos de plástico. El domingo pienso hacer lo mismo, no voy a vender nada en botella de vidrio».

Refugio contra el gas pimienta y atención detrás de la reja

A pocas cuadras del epicentro de los disturbios, sobre la calle Alem (entre Santa Fe y Catamarca), el panorama del Kiosco Faro fue similar. Su responsable, Fabricio, coincidió en que el movimiento comercial fue muy fuerte, aunque en su sector la calma se mantuvo hasta pasadas las 21:30 horas, momento en que la situación se desbordó.

«Al último hubo represión acá afuera. La policía estaba con esos balines plásticos y mucho gas pimienta. Incluso tuvimos que hacer entrar gente al negocio para protegerla. Cuando abrí la puerta, entró el gas para adentro y estuve afectado desde las nueve de la noche hasta la madrugada», explicó Fabricio. A pesar de haber atendido durante toda la jornada con rejas preventivas por seguridad, celebró el resultado comercial: «Nos fue muy bien, gracias a Dios, muy bien». De cara al partido definitorio del domingo, confirmó que mantendrán la misma estrategia: «Vamos a abrir igual, con rejas y por las dudas. Solo esperamos que los festejos sean tranquilos y que la gente se sepa moderar».

El dilema de las grandes superficies ante la final del domingo

La realidad de estos dos comercios se replicó en la mayoría de los locales que rodean la Plaza Centenario. Si bien los propietarios coincidieron en que no sufrieron destrozos directos dentro de sus establecimientos ni en las veredas, la regla general fue la atención al público a través de las rejas para resguardar la integridad física de los trabajadores y las instalaciones. En las grandes superficies comerciales, la modalidad de prevención adoptada fue diferente.

Desde el Supermercado Río, ubicado sobre la calle Buenos Aires, informaron que durante el pico de los festejos se registró una venta masiva de todo tipo de bebidas, incluyendo botellas, latas y vinos. Para mantener el orden interno, la firma dispuso permitir el ingreso de solo una persona por grupo familiar o de amigos. Aunque en dicho establecimiento no se registraron incidentes, el escenario para el fin de semana genera una profunda incertidumbre. Desde la empresa mencionaron que están evaluando seriamente si abrirán o no sus puertas el domingo, previendo que, en caso de un campeonato argentino, la movilización de familias y jóvenes hacia el centro de la ciudad será sustancialmente más masiva y compleja de controlar.

spot_img

Otras noticias