El conflicto por el transporte de pasajeros en Villa María suma un nuevo y tenso capítulo. Los choferes de taxis locales anunciaron un paro con movilización para este jueves 30 de julio, en reclamo de una aplicación efectiva y rigurosa de la ordenanza municipal que regula el funcionamiento de las aplicaciones digitales de transporte, como Uber.
La unión de las empresas detrás del reclamo
La drástica medida de fuerza fue consensuada este lunes durante una asamblea de la comisión «Taxistas Unidos», un espacio de reciente conformación que ha logrado aglutinar a trabajadores del volante de distintas firmas de la ciudad. El frente común está integrado por choferes de las empresas Taxi Donald, Taxi Libre y Co-Taxi, quienes decidieron unificar sus reclamos ante lo que consideran una situación crítica para su fuente laboral.
Desde el sector argumentan que, si bien se han realizado algunos procedimientos en la vía pública, las medidas adoptadas hasta el momento no resultan suficientes para desalentar la actividad de las plataformas no autorizadas. Los manifestantes exigen que el municipio ejerza un poder de policía mucho más estricto y continuo para garantizar el cumplimiento irrestricto de la legislación local vigente.
Operativos municipales y secuestro de vehículos no autorizados
La reacción de los taxistas se produce en un contexto de creciente tensión, a pesar de que la Secretaría de Prevención, Seguridad y Convivencia Urbana del municipio había intensificado los controles viales durante la segunda quincena de julio. Según informaron las autoridades locales, estos operativos especiales apuntaron directamente a detectar y sancionar a los vehículos que ofrecen viajes de manera irregular a través de aplicaciones móviles.
Como resultado directo de estas inspecciones, se concretó la retención de seis vehículos en total que no contaban con la habilitación correspondiente para operar en Villa María. Los primeros cuatro secuestros se registraron en el período comprendido entre el viernes 17 y el lunes 20 de julio, mientras que las últimas dos unidades fueron retiradas de circulación durante el pasado fin de semana, entre el viernes 25 y el lunes 27 de julio. Todos los rodados quedaron a disposición del Juzgado Municipal de Faltas para la aplicación de las multas y sanciones administrativas pertinentes.
Un conflicto normativo que busca vías de resolución
A pesar de estas seis bajas vehiculares reportadas por el municipio, desde «Taxistas Unidos» insisten en que los controles oficiales son apenas paliativos temporales y que el servicio de las apps sigue operando con un alto margen de informalidad en las calles villamarienses. La movilización de este jueves promete resentir el servicio de transporte público en la ciudad y busca forzar una mesa de diálogo o un compromiso de fiscalización permanente por parte del Palacio Municipal.

