La producción educativa nacida en Villa María continúa proyectando su impacto a nivel internacional. Gloria Vadori, reconocida docente, investigadora y referente de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), se consolida como una de las figuras clave detrás de la Red Latinoamericana para la Transformación de la Formación Docente, una organización académica que acaba de celebrar tres décadas de trabajo colaborativo ininterrumpido en el continente.
Treinta años después de su creación, este espacio continúa reuniendo a educadores e investigadores de distintos países con un objetivo común: repensar las prácticas de enseñanza desde la construcción colectiva del conocimiento. El último hito de esta trayectoria se concretó a comienzos de julio con un taller internacional realizado en Perú, el cual contó con la participación activa de delegaciones de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y el país anfitrión.
De Villa María al continente: los orígenes de la Red
La participación de Vadori en este entramado internacional no es nueva. Su rol como impulsora se remonta a los orígenes mismos del espacio. Dentro de la UNVM, su trayectoria es ampliamente conocida por haber sido decana del Instituto Académico Pedagógico de Ciencias Humanas y directora de la carrera de Medicina. Sin embargo, su labor pedagógica trascendió las fronteras locales a mediados de la década de 1990, cuando pasó a integrar el grupo fundador argentino de la Red.
“Nuestro objetivo siempre fue construir juntos”, resume Vadori al recordar el nacimiento de la organización.
La iniciativa comenzó como una experiencia incipiente en Buenos Aires y luego se consolidó en Chile, bajo el impulso de la célebre pedagoga francesa Josette Jolibert y con el acompañamiento estratégico de la UNESCO. Tres décadas después de aquellos primeros pasos, la Red mantiene una sólida actividad estructurada en seis países latinoamericanos, bajo la coordinación nacional de la propia investigadora villamariense.
El lenguaje y los talleres como motores de cambio pedagógico
Lejos de intentar imponer un modelo único o recetas estandarizadas de formación docente, la propuesta de la Red pone el foco en el lenguaje como la herramienta fundamental para construir conocimiento. Esta perspectiva trasciende los límites de la lingüística tradicional y se proyecta de manera interdisciplinaria.
“Trabajamos con profesionales de la salud, con arquitectos, haciendo proyectos que no son de lengua, sino proyectos del conocimiento que cada uno desarrolla, pero sirviéndose del lenguaje para reflexionar y construir conocimiento”, explica Vadori sobre la versatilidad del enfoque.
Para lograrlo, la metodología de trabajo rompe con los esquemas académicos tradicionales de las conferencias magistrales. En su lugar, se prioriza la dinámica horizontal:
“Nunca damos conferencias, hacemos talleres. Cada país presenta su proyecto y después viene la discusión. El taller es una construcción de todos, y de ahí surgen nuevos conocimientos”, señala la docente.
Proyectos diseñados desde las necesidades del territorio
La lógica participativa de la Red también determina el diseño de sus proyectos educativos, los cuales no se imponen de manera vertical, sino que emergen de los problemas cotidianos de las aulas. Para la organización, el rol de los coordinadores no es digitar una agenda externa, sino acompañar a las comunidades para que las soluciones respondan a sus realidades.
“La idea es que la gente diga qué problema tiene. Desde esa necesidad se provoca el pensamiento para elaborar el proyecto. Nosotros orientamos, pero no direccionamos. El proyecto tiene que construirse desde las necesidades de la gente”, afirma Vadori.
Tres décadas de consolidación e impacto regional
A lo largo de estos 30 años, la Red ha promovido activamente investigaciones, talleres y comunidades de aprendizaje que impulsan la pedagogía por proyectos y la construcción democrática del saber en América Latina. Para Villa María, autodenominada como «Ciudad del Aprendizaje», la presencia sostenida de Gloria Vadori en este espacio representa un aporte significativo a la innovación pedagógica de la región, demostrando que la cooperación internacional sigue siendo una herramienta indispensable para fortalecer la educación pública y el intercambio de experiencias vivas.

