En un emotivo acto que rescata la identidad y el esfuerzo local, el Municipio de Villa Nueva rindió un sincero homenaje a la familia Ritta, creadores de un espacio que logró ganarle al paso del tiempo y convertirse en un verdadero templo de la vida social de la vecina localidad. Ubicado estratégicamente sobre la calle Belgrano, a metros del portal de ingreso al Parque Hipólito Yrigoyen, este emblemático bar no solo representa un proyecto comercial exitoso, sino el epicentro de miles de historias compartidas por los vecinos.
Medio siglo de permanencia y el nacimiento de un icono local
La constancia comercial es un logro poco común en los tiempos que corren, y es por eso que la celebración de los 50 años de trayectoria de la familia Ritta cobra una relevancia institucional mayúscula. La historia de este rincón villanovense comenzó formalmente el 11 de junio de 1976, cuando abrió sus puertas el recordado «Kiosco Ritta». Con el esfuerzo diario de sus fundadores, el lugar se transformó rápidamente en una referencia ineludible para los jóvenes y familias de la época.
Quince años después de aquella inauguración fundacional, la familia decidió dar un paso estratégico y expandir el negocio con la apertura del «Bar Ritta». Esta ampliación consolidó definitivamente el espacio como el punto de encuentro por excelencia de Villa Nueva, uniendo a diferentes generaciones bajo un mismo techo y acompañando el crecimiento de la comunidad.
Reconocimiento oficial a la perseverancia de Omar Ritta y Mabel Almada
Para conmemorar este aniversario de oro, el intendente de Villa Nueva, Ignacio Tagni, encabezó una ceremonia de homenaje dirigida a Omar Ritta y Mabel Almada, los rostros visibles y el alma de este emprendimiento familiar desde 1976. Durante el encuentro, el mandatario local hizo entrega de una placa recordatoria en reconocimiento a la impecable trayectoria y al aporte cultural y social que el comercio ha brindado a la ciudad.
«Historias como la de los Ritta reflejan el espíritu emprendedor de Villa Nueva y fortalecen el comercio local, además de contribuir al entramado social de la comunidad», destacó el intendente Ignacio Tagni.
El jefe comunal agradeció especialmente el ejemplo de perseverancia, dedicación y compromiso inquebrantable que la familia ha demostrado a lo largo de estas cinco décadas de trabajo ininterrumpido. La jornada de homenaje, cargada de anécdotas y emoción, concluyó con un brindis íntimo entre los homenajeados, el intendente y los funcionarios municipales que se acercaron a celebrar este hito de la identidad local.

