La Municipalidad de Villa María confirmó que este lunes 10 de agosto se retomaron los trabajos de adoquinado en la calle Gabriel Chalita, en el corazón de barrio Rivadavia. Las tareas forman parte de un plan de reparación que abarca un tramo de 140 metros lineales, ubicado específicamente entre la Cortada 30 de Junio e Hipólito Yrigoyen, una arteria clave para la conectividad del sector.
Ductos superficiales y mal clima: los motivos de la paralización
Desde el Ejecutivo local explicaron que la interrupción de la obra se debió a un imprevisto técnico de importancia: la detección de ductos de agua potable casi al nivel de la superficie, lo que obligó a recalcular las tareas de excavación. A este contratiempo se sumaron las malas condiciones climáticas registradas durante la semana pasada, las cuales impidieron el normal desarrollo de las actividades programadas sobre el terreno arcilloso.
Durante los días en que la obra estuvo paralizada, el Municipio destinó sus equipos operativos a completar labores de mantenimiento en el barrio Mariano Moreno. Sin embargo, la presencia de una pesada máquina aplanadora «pata de cabra» sin utilizar en la calle Chalita alimentó la incertidumbre de los frentistas, quienes demandaban precisiones sobre la continuidad de los trabajos.
El malestar vecinal: inseguridad y problemas de tránsito
La inactividad en la zona generó un fuerte descontento entre las familias del sector. A través de una nota enviada a los medios para visibilizar la problemática, los vecinos denunciaron que la calzada original había sido retirada hacía 15 días sin que se observaran nuevos avances, transformando la cuadra en un sector intransitable.
«Los habitantes del sector expresaron que la calzada se había retirado hace 15 días sin que se registraran nuevos avances», señalaron los afectados respecto al estado de abandono temporal de la cuadra.
La imposibilidad de ingresar los vehículos a los garajes particulares derivó en serios problemas colaterales. Al verse obligados a dejar los automóviles estacionados en la vía pública durante la noche, se registraron hechos de inseguridad, incluyendo un intento de robo. Asimismo, los frentistas reportaron acumulación de basura en las esquinas y el peligro latente de una tapa de cloacas descalzada sobre el terreno removido.
Una obra reciente que requirió una reconstrucción urgente
El adoquinado de la calle Chalita es una infraestructura sumamente nueva, ya que fue construida hace menos de dos años bajo el sistema de contribución por mejoras. Actualmente, las familias del sector se encuentran pagando la cuota 25 de un plan total de 80, lo que incrementó el malestar al ver el rápido deterioro de una calzada por la que aún están abonando.
A partir de la reactivación de este lunes, las cuadrillas municipales se abocan exclusivamente a la colocación del nuevo material articulado. Desde la Secretaría de Infraestructura estiman que, de no mediar nuevos inconvenientes climáticos, la arteria quedará completamente reacondicionada y habilitada al tránsito vehicular y peatonal en los próximos días, normalizando también los servicios urbanos en el sector.

