En una audiencia clave para la resolución de delitos contra la integridad sexual en la región, la Cámara del Crimen de Villa María dictó este martes una condena contra un trabajador rural oriundo de la localidad de Chazón. El imputado, cuyas iniciales se mantienen bajo reserva como PMH para preservar la identidad y el derecho a la intimidad de las víctimas, reconoció su culpabilidad en el marco de un juicio abreviado.
Graves cargos y un fallo contundente en Tribunales
Los hechos que motivaron la acusación y posterior condena ocurrieron de manera continuada durante los años 2018 y 2019 en la mencionada localidad del departamento General San Martín. Tras la presentación de las pruebas recolectadas por la instrucción fiscal, el acusado asumió la responsabilidad de los aberrantes delitos imputados contra dos víctimas menores de edad.
La calificación legal impuesta por el tribunal fue severa. PMH fue declarado penalmente responsable de los delitos de abuso sexual gravemente ultrajante agravado, corrupción de menores agravada y exhibición de imágenes de abuso sexual infantil, todo en concurso ideal contra la integridad sexual de las víctimas.
Un proceso abreviado con presencia de las partes
La audiencia de debate estuvo presidida por el vocal de cámara, el juez Dr. Martínez, quien convalidó el acuerdo alcanzado entre la fiscalía y la defensa del acusado. La representación técnica del ahora condenado estuvo a cargo del abogado defensor particular, Marcelo Martín Silvano.
En un escenario de alta carga emocional, el juicio contó con el acompañamiento y la presencia activa de una de las madres de las víctimas, quien presenció el desarrollo de la jornada judicial donde se selló la suerte procesal del trabajador rural.
El contexto de un debate bajo modalidad de acuerdo
La realización de un juicio de carácter abreviado implica necesariamente que el imputado admite la existencia de los hechos atribuidos y su participación en ellos, evitando así la prolongación del debate oral a cambio de una mensura de la pena previamente consensuada entre las partes. La gravedad de las figuras penales aplicadas en este caso (abuso ultrajante y corrupción agravada) refleja la magnitud del daño infligido a las víctimas durante el período de casi dos años en el que se extendieron los abusos en Chazón.

