El deporte de Villa María y la región está de luto. En las últimas horas se conoció el fallecimiento de Oscar “El Gordo” Soria, también apodado popularmente como “La Grúa Humana”, una de las figuras más sobresalientes y respetadas de la historia atlética local. Nacido el 2 de febrero de 1948, Soria no solo fue un referente indiscutido del powerlifting (levantamiento de potencia), sino también un embajador que llevó el nombre de la ciudad a lo más alto de los podios internacionales.
El camino del pentacampeón que conquistó el mundo
A lo largo de su trayectoria, Oscar Soria se consagró pentacampeón mundial de powerlifting dentro de las categorías máster y veteranos, cosechando cinco títulos internacionales que marcaron una época dorada para la disciplina en el país. Su racha de victorias globales comenzó en Uruguay en el año 1991, un hito que anticiparía su dominio en las tarimas internacionales más exigentes.
Posteriormente, Soria se coronó campeón ante su propio público en Villa María durante las ediciones de 1998 y 2002. Su proyección internacional también lo llevó a levantar la gloria en la República Checa en el año 2000 y, apenas un año después, en 2001, repitió la hazaña al quedarse con el título mundial en Canadá.
La «Grúa Humana» que rompió récords históricos en Sudamérica
El impacto de Soria en el powerlifting trascendió las medallas. Su fuerza extraordinaria lo convirtió en el primer atleta argentino y sudamericano en superar las marcas de 800 y 900 kilogramos en el total acumulado. Este registro histórico, que parecía inalcanzable para la época, se componía de la sumatoria de las tres disciplinas madre del deporte: sentadilla, fuerza en banco (banca) y peso muerto.
Su pasión por los fierros nunca se apagó. Incluso a los 74 años, en el año 2022, «El Gordo» demostró que su vigencia seguía intacta al volver a competir en la Copa Rosario. En aquella oportunidad, se quedó con el primer puesto en su categoría Máster (70-74 años) bajo la exigente modalidad de Push Pull.
Un legado familiar y comunitario que perdura en Villa María
Más allá de sus logros competitivos, el legado de Soria quedó sellado en el corazón de la ciudad. Fue el fundador del emblemático Gimnasio Soria, ubicado en la calle Maipú 344, un espacio que se transformó en escuela de atletas y amantes de la actividad física. Hoy, la tradición familiar y la pasión por el levantamiento de potencia continúan vivas a través de su hijo, Facundo Soria, quien también ha seguido la senda de los campeones.
Como homenaje a su trayectoria y su calidad humana, la ciudad ya había inmortalizado su nombre en vida: un playón deportivo de Villa María lleva la denominación de Oscar Soria, un reconocimiento eterno para un hombre que dedicó su vida a levantar el peso del mundo y el orgullo de su comunidad.

