A partir de este lunes 21 de septiembre comenzará a regir de manera oficial la licencia solicitada por la concejala Patricia Heredia dentro del Concejo Deliberante de Villa María. La solicitud, que contempla un período de tres meses sin goce de haberes, fue presentada formalmente durante la última sesión ordinaria y contó con la aprobación unánime de la totalidad de los integrantes del cuerpo legislativo local.
Ante esta vacante temporal, la banca correspondiente al bloque Hacemos Unidos por Villa María será ocupada por el médico y excombatiente de la Guerra de Malvinas, Julio Tabares. El profesional médico asumirá el cargo en el recinto para garantizar la continuidad legislativa del oficialismo local durante el lapso en el que se extienda la ausencia de la titular del escaño.
Experiencia previa en el recinto y la línea de sucesión electoral
El retorno de Julio Tabares a la actividad del deliberativo municipal no resulta una novedad para la dinámica del cuerpo. El médico y exresponsable del área municipal de Adicciones ya había registrado un paso reciente por el recinto a mediados de junio pasado, cuando le tocó reemplazar durante 15 días a la concejala Celeste Curetti tras un pedido de licencia de corta duración.
En esta oportunidad, el desempeño de Tabares se extenderá sensiblemente en el tiempo. La previsión oficial establece que permanecerá en el cargo hasta el próximo 21 de diciembre inclusive, completando así el trimestre que solicitó la edila saliente.
El mecanismo para efectivizar este recambio se encuentra estrictamente regulado por la normativa municipal vigente. De acuerdo con lo establecido por la reglamentación para la cobertura de vacantes temporales, el lugar debe ser ocupado por quien continúe en el orden de mérito de la nómina que fue presentada oportunamente ante la Junta Electoral. En el caso del espacio Hacemos Unidos por Villa María, Tabares figuraba inmediatamente después de Heredia.
La lista de la fuerza política cuenta con antecedentes de modificaciones en su conformación. Patricia Heredia había asumido su banca formalmente en marzo de 2025, en reemplazo del médico Carlos Ronco, quien en ese momento solicitó una licencia para asumir la conducción de la Asistencia Pública. Posteriormente, a comienzos de 2026, Ronco formalizó su renuncia definitiva, lo que consolidó a Heredia como titular del escaño. En caso de que Tabares se hubiera visto imposibilitado de asumir en esta ocasión, la normativa indicaba que la banca debía ser ofrecida a María Victoria Poncio, siguiendo el orden correlativo de la nómina.
El trasfondo de una denuncia por hostigamiento personal
La salida temporal de Heredia se produjo en un escenario de fuerte tensión política dentro del recinto legislativo. La concejala fundamentó su pedido de licencia a partir de haber sido víctima de severas agresiones personales y políticas que, según expuso en el recinto, sobrepasaron los límites del debate institucional para avanzar de manera directa sobre su esfera privada.
Durante su argumentación pública, la legisladora local fue enfática respecto a los motivos que la llevaron a tomar la decisión de alejarse del cargo por tres meses.
“Ese límite se atravesó cuando la confrontación política dejó de referirse a mis ideas, a mis posiciones y a mi actuación política y avanzó sobre mi vida personal, matrimonial e íntima”
, señaló la concejala al momento de exponer su situación ante el resto de los ediles.
En el marco de su pronunciamiento en el recinto, la edila del oficialismo dirigió sus imputaciones hacia dos integrantes del espacio Uniendo Villa María: el tribuno de cuentas Maximiliano Romero y el concejal Manuel Sosa. La acusación puntual se originó a partir de una interacción en redes sociales en la que, según denunció, Romero realizó un comentario en una publicación perteneciente al esposo de la concejala.
Respecto a ese episodio, Heredia detalló la gravedad del impacto que tuvo sobre su ámbito personal ante sus pares.
“Se utilizó en definitiva mi vida íntima. Se introdujo públicamente una insinuación relativa a mi fidelidad matrimonial y se me colocó sin que yo hubiera requerido ni participado de aquella conversación en el centro de una exposición profundamente degradante”
, relató la funcionaria al fundamentar las razones de su alejamiento temporal.

