Los Tribunales de Villa María condenaron a Máximo Geremías Alesandroni, un joven de 23 años oriundo de Ordóñez, a la pena de cuatro años de prisión efectiva tras hallarlo culpable del delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización. El veredicto se dio a conocer este lunes 28 de septiembre al término de un juicio ordinario donde se ventiló el accionar del acusado, de oficio gasista, quien llegó a la audiencia en condición de detenido.
Una persecución de 40 kilómetros por la Ruta Provincial 4
El caso que llevó a Alesandroni al banquillo de los acusados se originó a partir de un operativo de seguridad sobre la Ruta Provincial 4, a la altura de la localidad de La Laguna. En ese punto, el joven, que circulaba a bordo de una motocicleta Honda de 125 cc, ignoró las indicaciones de los efectivos y evadió el control policial a toda velocidad.
La maniobra dio inicio a un intenso seguimiento controlado que se extendió a lo largo de unos 40 kilómetros. La persecución concluyó finalmente en la intersección de las rutas provinciales 4 y 2, en el acceso al barrio Golf de Villa Nueva, donde efectivos de la División Motocicletas lograron interceptarlo. Al realizar la requisa correspondiente, los agentes hallaron en el interior de su riñonera más de 40 envoltorios con cocaína fraccionada y tres paquetes de mayor tamaño que contenían picadura de marihuana.
El debate judicial por la intención de comercialización
Durante las audiencias del debate oral declararon tres efectivos policiales que participaron directamente en el procedimiento —dos con prestación de servicios en Villa María y uno en Ausonia—. Su testimonio resultó clave para reconstruir la secuencia de la aprehensión y el hallazgo del material estupefaciente.
El eje central de la discusión entre las partes giró en torno al destino de la sustancia secuestrada. El abogado defensor, Eliseo Boiero, reconoció la existencia de la droga en poder de su asistido pero cuestionó con firmeza que la acusación tuviera pruebas suficientes para probar la intención de venta. Bajo ese argumento, el letrado solicitó el cambio de calificación legal a tenencia simple y pidió que se diese por cumplida la condena computando el año y dos meses que el joven llevaba bajo prisión preventiva.
Condena firme tras el pedido de la Fiscalía
Pese al planteo de la defensa, la Fiscalía mantuvo de manera firme la acusación por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización, al considerar que la cantidad de envoltorios y el fraccionamiento de la sustancia eran indicios claros de la actividad ilícita, solicitando la pena de cuatro años de cárcel.
Tras analizar la prueba testimonial y documental incorporada al expediente, el tribunal coincidió con el criterio fiscal y declaró a Alesandroni autor responsable del delito imputado, imponiéndole la sanción de cuatro años de prisión de cumplimiento efectivo.

