Villa María, Córdoba. En el marco de la conmemoración de los treinta años desde la sanción de la Carta Orgánica Municipal de Villa María, un acto de homenaje a los convencionales que la redactaron se convirtió en el escenario para una contundente advertencia sobre su implementación. Pilar Pedro Monesterolo, integrante de la Convención Constituyente, alzó su voz para señalar que la normativa ha sido sistemáticamente mal interpretada, mal aplicada y, en ocasiones, directamente ignorada a lo largo de estas tres décadas.
La celebración de este importante hito para la institucionalidad villamariense, que debería haber sido un momento de pura solemnidad y reconocimiento, se vio matizada por la preocupación expresada por una de las figuras clave en su gestación. Monesterolo, cuya participación en la Convención Constituyente data de 1996, no dudó en poner de manifiesto las falencias en la observancia de los principios y disposiciones que rigen el municipio.
El desarrollo de su crítica fue directo y sin rodeos, apuntando a una problemática que, de confirmarse, socava la esencia misma del marco legal fundacional de la ciudad. Sus palabras resuenan como un llamado de atención a las autoridades y a la ciudadanía sobre la necesidad de revisar cómo se ha gestionado y respetado el espíritu de la Carta Orgánica a lo largo de su vigencia.
“La norma fue mal interpretada, mal aplicada y, en algunos casos, directamente ignorada”, sostuvo Pilar Pedro Monesterolo, sintetizando la raíz de sus objeciones sobre el devenir de la Carta Orgánica Municipal.
Esta afirmación, proveniente de una fuente tan autorizada como una de las redactoras originales del documento, añade un peso significativo a la discusión sobre la autonomía municipal y la calidad institucional. La crítica no solo apunta a errores puntuales, sino a una tendencia persistente que habría desvirtuado el propósito original de la Carta Orgánica, un instrumento vital para la organización y el funcionamiento del gobierno local.
El contexto de esta crítica se enmarca en el trigésimo aniversario de la sanción de la Carta Orgánica, un documento que establece las bases del gobierno municipal, los derechos y deberes de los ciudadanos, y la estructura administrativa de Villa María. La realización de un acto de homenaje a quienes contribuyeron a su creación subraya la relevancia histórica y política de este cuerpo normativo. Sin embargo, las palabras de Monesterolo transformaron la celebración en un espacio para la reflexión crítica, invitando a una profunda autoevaluación sobre la efectividad y el respeto a las leyes fundamentales del municipio.

