Una intensa ola polar ha desencadenado una crisis energética en la provincia de Córdoba, llevando a la suspensión del suministro de gas natural a casi 150 empresas. La drástica medida, implementada por las distribuidoras, afecta principalmente a establecimientos fabriles y estaciones de servicio de GNC en la región.
La decisión se tomó ante la disparada en el consumo residencial, buscando priorizar el abastecimiento a los hogares frente a las bajas temperaturas. La interrupción masiva representa un desafío significativo para la continuidad operativa de los sectores productivos y de transporte.
Impacto Directo en la Producción y la Movilidad
De las empresas afectadas, se estima que alrededor de 130 corresponden específicamente a fábricas y puntos de expendio de Gas Natural Comprimido (GNC). Esta situación ha generado profunda preocupación en el ámbito empresarial cordobés, donde la paralización de actividades por falta de gas puede derivar en importantes pérdidas económicas y logísticas.
En el caso de las estaciones de GNC, los cortes no solo impactan en sus ingresos, sino que también complican la movilidad de una parte significativa del parque automotor que depende de este combustible, afectando tanto a transportistas como a particulares.
Un Escenario Inusual para Mediados de Mayo
La situación se torna particularmente inusual considerando que estos cortes masivos se producen a mediados de mayo. Si bien es una época en la que el frío comienza a sentirse con mayor intensidad en la región, no suele generar una demanda tan crítica como para obligar a interrupciones de esta magnitud en el sector industrial y comercial.
Este escenario subraya la vulnerabilidad del sistema de distribución de gas ante picos de demanda extraordinarios, poniendo en evidencia la necesidad de revisar estrategias de previsión y gestión de recursos energéticos para garantizar la estabilidad del suministro, especialmente en temporadas invernales.

