Villa María volvió a abrir las puertas de su matriz productiva para revelar los secretos que la consolidan como un referente indiscutido de la cuenca láctea nacional. A través de una nueva edición del Circuito del Queso, vecinos y visitantes protagonizaron un recorrido turístico y gastronómico diseñado para descubrir de primera mano el proceso de elaboración, maduración y degustación de uno de los productos más representativos de la región.
La iniciativa, coordinada por el Ente Villa María Deporte y Turismo SEM, se posicionó como uno de los atractivos clave dentro de la agenda de actividades planificadas para las vacaciones de invierno. El circuito combinó el aprendizaje técnico en planta con la experiencia sensorial, conectando de forma directa a los consumidores con el origen de los alimentos que distinguen a la ciudad en las góndolas de todo el país.
De la materia prima a la góndola: inmersión en Capilla del Señor
El itinerario productivo comenzó con una visita guiada a las instalaciones de la fábrica láctea Capilla del Señor. Durante esta primera parada, los participantes pudieron adentrarse en el corazón de la planta para conocer en detalle cada una de las etapas que componen el ciclo de elaboración de sus productos.
Los tecnólogos y operarios de la firma explicaron los rigurosos procesos de control de calidad, las técnicas de producción y los tiempos requeridos para la maduración de las distintas variedades de quesos. La experiencia permitió dimensionar el volumen de trabajo y el nivel de especialización que maneja una de las industrias clave para que Villa María sea reconocida formalmente como uno de los principales polos lácteos de Argentina.
Maridaje y cata guiada en Lácteos Las Tres
La segunda etapa del circuito se trasladó al establecimiento de Lácteos Las Tres, donde la teoría productiva dio paso a la experiencia sensorial. En esta planta, los asistentes formaron parte de una cata gourmet de nivel profesional, coordinada y dirigida por un fromelier especializado.
El especialista guio paso a paso a los comensales, detallando la historia detrás de cada variedad de queso, sus perfiles organolépticos, las técnicas particulares aplicadas en su manufactura y las recomendaciones de maridaje idóneas para potenciar los sabores y aromas de cada pieza. La actividad transformó el consumo tradicional en un ejercicio de apreciación cultural y gastronómica.
El turismo de experiencias como motor de la identidad regional
Desde el municipio villamariense destacaron que el Circuito del Queso no es un evento aislado, sino que responde a una estrategia integral orientada a consolidar el denominado «turismo de experiencias». Este enfoque busca poner en valor el entramado productivo local, convirtiendo las fortalezas industriales de la región en activos de atracción turística y cultural.
Con este tipo de propuestas, el gobierno local apuesta a posicionar al queso villamariense no solo como un commodity o un alimento de consumo diario, sino como un verdadero embajador de la identidad, la tradición y el conocimiento acumulado de la comunidad.

