El Municipio de Villa María dio un paso clave en materia de derechos humanos al presentar en el Concejo Deliberante un proyecto de ordenanza que propone un esquema de trabajo conjunto y financiamiento económico al Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF). La iniciativa, impulsada directamente por el Ejecutivo local, busca costear los complejos estudios genéticos necesarios para avanzar en la identificación de restos humanos hallados en el ex centro clandestino de detención La Perla y en la zona de Loma del Torito.
La presentación oficial se realizó durante una conferencia de prensa en la sede del Deliberante, encabezada por el intendente Eduardo Accastello. El mandatario estuvo acompañado por referentes de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos (APDH) y familiares de víctimas de la última dictadura militar, quienes respaldaron la medida que busca reactivar los procesos de identificación biológica en la región.
Una respuesta local ante el desfinanciamiento nacional
El intendente Eduardo Accastello detalló que la medida surgió tras un encuentro con familiares durante una conmemoración en el monumento a los desaparecidos. Ante el desfinanciamiento que sufre el EAAF por parte del Estado Nacional, el municipio decidió asumir el compromiso económico para no frenar los avances tecnológicos que hoy permiten obtener perfiles genéticos a partir de restos humanos.
«Esto no es una cuestión de ideas ni de ideologías: es una cuestión de humanidad, de memoria, verdad y justicia. Hay familias villamarienses que llevan 50 años esperando respuestas. Cuando hablamos de la ‘Villa María más humana’, nos referimos a esto: a una política de Estado donde no caben las diferencias ideológicas ante el dolor de nuestra gente», destacó el jefe municipal.
El respaldo de los organismos de derechos humanos
Desde la APDH, Elvio Toscano valoró la decisión política del Ejecutivo local y subrayó la responsabilidad institucional del municipio ante la historia y la memoria comunitaria. El referente remarcó el carácter inédito de esta articulación financiera entre un gobierno local y el prestigioso equipo de antropología forense.
«Es el Estado municipal el que tiene que hacerse responsable de lo que pasa en la sociedad. No conozco otro municipio que apoye una iniciativa así. Lo hace porque sabe que estamos buscando y que vamos a encontrar a nuestros compañeros. Lo que hace el municipio es un aporte para seguir trabajando en la búsqueda de quienes todavía están en la penumbra», sostuvo Toscano, recordando de manera muy sentida a su compañero Eduardo Requena, quien aún continúa desaparecido.
La urgencia científica frente al paso del tiempo
Por su parte, Laura Felipe —sobrina de Ester Felipe y Luis Mónaco, cuyos restos fueron identificados meses atrás— remarcó la urgencia de agilizar los procesos científicos, considerando el reciente hallazgo masivo de restos en los predios vinculados al ex centro clandestino de detención. Felipe recordó que por La Perla pasaron alrededor de 2.500 personas y celebró los avances logrados hasta el momento, como las identificaciones de sus tíos, de Eduardo Valverde y del padre de Sonia Brizuela.
Sin embargo, enfatizó que la búsqueda continúa para muchas otras familias que esperan saber el paradero de sus seres queridos, entre ellos el propio Eduardo Requena y Garville. La celeridad en los fondos resulta vital para que las respuestas biológicas lleguen a tiempo para las familias de las víctimas.
«Es un impulso vital porque los años pasan y muchos familiares fallecen sin haber podido reencontrarse con los restos de sus seres queridos. Este aporte permite avanzar con mayor rapidez en la búsqueda de la verdad. Ojalá sirva también como motor para que otros municipios se contagien y aporten a esta causa», concluyó Felipe.

