En las primeras horas de la mañana de este jueves, el sector del transporte público de Villa María fue escenario de una jornada de protesta que paralizó el servicio de pasajeros. Conductores nucleados en la recién conformada comisión “Taxistas Unidos” llevaron a cabo un paro con movilización para exigir la aplicación efectiva de la normativa vigente que regula el funcionamiento de las aplicaciones de transporte internacional en la ciudad.
La concentración tuvo como punto de partida el bulevar Alvear, frente a la Estación Terminal de Ómnibus. Desde allí, los manifestantes marcharon haciendo sonar sus bocinas y acompañados por un vehículo con autoparlante mediante el cual le exigieron de manera directa al intendente Eduardo Accastello que garantice el cumplimiento de la ley y active los controles correspondientes.
El reclamo por la Ordenanza 8.232 y la falta de controles
El eje central del reclamo es la falta de fiscalización sobre la Ordenanza Nº 8.232, sancionada en noviembre del año pasado. Según denunciaron los trabajadores del volante, aunque la norma establece que los vehículos y choferes de plataformas internacionales como Uber y DiDi deben cumplir requisitos similares a los exigidos para taxis y remises, en la práctica los controles municipales son «prácticamente nulos», permitiendo que sigan operando unidades y conductores sin registrar.
Los manifestantes señalaron que esta situación genera una competencia desleal, ya que el sector del taxi debe cumplir rigurosamente con desinfecciones, licencias especiales y tarifas unificadas, mientras que las aplicaciones de transporte de pasajeros operan al margen de estas obligaciones ante la inacción del Estado local.
Tensión con la Policía de Córdoba en el inicio de la marcha
El inicio de la protesta sumó un momento de tensión cuando efectivos de la Policía de Córdoba intervinieron en el lugar de concentración y secuestraron varios neumáticos que los manifestantes pretendían quemar frente a la Plaza Centenario como medida de visibilización. Lejos de generar enfrentamientos, los choferes optaron por entregar el material sin resistirse.
En diálogo con la prensa, el vocero del espacio, Raúl Gaitán, justificó la postura del gremio priorizando el respeto a las normas:
“Según ellos está prohibido por ley. Nosotros somos respetuosos de la ley, por eso exigimos que se cumplan las leyes. Le pusimos la mejor actitud, se les entregaron las cubiertas y se las llevaron. Dijeron ‘no se puede, está prohibido por ley’, listo. Simplemente íbamos a hacer como se hace en cualquier manifestación, nada más que eso. Pero como pretendemos que respeten nuestra ley, también respetamos nosotros lo que nos pidió la policía”
Alto acatamiento y un mensaje directo para el Ejecutivo Municipal
Respecto a la convocatoria, Gaitán destacó el fuerte respaldo de los trabajadores durante la mañana de protesta, señalando que la medida de fuerza logró paralizar casi por completo la actividad habitual de los vehículos de alquiler en las calles villamarienses.
“Tuvimos un alto acatamiento; se descolgaron los teléfonos, se cortaron las aplicaciones y tuvimos alrededor de 104 autos, más o menos. La verdad que para nosotros es un orgullo que nos haya acompañado tanta gente. Hay quienes no pudieron venir por compromisos familiares o de salud, pero están todos comprometidos con defender nuestro sistema legal, que está regulado por una ordenanza y que se cumple a rajatabla”
La jornada incluyó una concentración de aproximadamente una hora y media en la intersección de bulevar Alvear y Sarmiento, seguida de una movilización hasta la Plaza Centenario, donde finalmente se desconcentró la protesta para retomar las labores habituales de manera paulatina.
El origen del conflicto y la convivencia con las plataformas
Antes de finalizar la jornada, el vocero de Taxistas Unidos remarcó la postura del sector frente a la irrupción de la tecnología en el transporte local, aclarando que no se oponen a la llegada de las plataformas digitales, sino a la falta de un marco de igualdad ante la ley.
“El mensaje es simplemente para la autoridad de turno, para que aplique la Ley 8.232. Se trabajó en conjunto entre el Ejecutivo y la familia del taxi para abrirle la puerta a las apps. No estamos diciendo que no vengan a trabajar, decimos que se regularicen, se normalicen y se acojan a la ordenanza. Hay exigencias, requisitos, tarifas únicas y un cupo de vehículos que pueden circular. Es simplemente eso: la ley ante todo”

