Pensar en un emblema de las artes escénicas de Villa María es, indiscutiblemente, pensar en ella. María Cristina Soave ha dedicado su vida entera al teatro y a la docencia, un camino en el que formó a más de 5.500 alumnos y se subió a las tablas en incontables ocasiones. Con una risa fuerte y una vitalidad contagiosa, este 2026 celebra 65 años de trayectoria artística ininterrumpida y abre las puertas de su espacio, el Teatro La Llave, para reencontrarse con quienes compartieron sus aulas y escenarios.
De las imitaciones infantiles a la fundación de El Candil
La chispa artística de Soave se encendió a muy temprana edad, impulsada por un entorno familiar que estimulaba su juego creativo. «Empecé muy chiquitita a los cinco años y hacía imitaciones. Estaba en la revista ‘Dislocada’ de Niní Marshall, Pepe Iglesias, El zorro, y yo imitaba las voces de Niní Marshall, con ocho voces», rememora con nostalgia. Aquella niña que improvisaba funciones de títeres en la ventana de la cocina de su madre, con su abuelo sosteniendo el telón, encontró en la escuela José Ingenieros un espacio clave para potenciar su vocación participando en cada acto escolar.
Ante la falta de instituciones formales en la Villa María de aquel entonces, la llegada de una vecina dedicada a la declamación fue el inicio de una formación rigurosa de diez años en la Escuela Argentina de Declamación y Danzas de la Señora de Rueda. Sin embargo, el verdadero hito que transformaría la escena cultural local fue la llegada del director Eugenio Filipelli de la mano de Antonio Sobral. Junto a él, Soave y un grupo de entusiastas fundaron el histórico Teatro El Candil, un espacio de aprendizaje y experimentación colectiva.
La ‘vereda del medio’: donde la poesía y la actuación se fusionan
La formación de María Cristina estuvo marcada por una vecindad ilustre: al lado de su casa vivía el reconocido poeta Monti. Esta cercanía definió su particular visión del arte. «Por un lado tenía la poesía y por el otro lado tenía el teatro. Yo decidí que estaba en la vereda del medio, y que para mí era una sola cosa. Si Shakespeare había escrito sus obras en verso, es lo mismo el género literario», explica la docente, quien asegura que el aprendizaje de la poesía facilita la entonación natural sobre el escenario.
Bajo esa premisa integradora, fundó la Escuela de Declamación y Arte Escénico Juana de Ibarbourou, que posteriormente se transformó en una escuela de teatro. Su pedagogía siempre estuvo orientada a la inclusión y a derribar los miedos de sus estudiantes, incluso cuando dictaba clases a alumnos de Educación Física. A los más escépticos les pedía un solo voto de confianza:
«Que me otorguen el beneficio de la duda y les voy a dar mi materia con toda la pasión del mundo. Entonces ellos sentían que yo no estaba al frente para juzgarlos, sino para animarlos»
A lo largo de sus 50 primeros años de profesión, Soave llevó el teatro a todos los niveles educativos: jardín, primaria, secundaria, terciaria, universitaria y en el ámbito de la discapacidad, un área que toca de cerca su corazón. Junto a su hija Daniela, quien convive con una discapacidad, escribió el libro «Ella y yo por la vida», donde relata el día a día de ese acompañamiento mutuo.
Una gran convocatoria y el estreno de ‘Legado’
Para conmemorar sus 65 años de carrera, la actriz ha decidido realizar una convocatoria abierta a todos sus exalumnos, sin importar la época en la que hayan asistido a sus clases. El objetivo es que utilicen la sala del Teatro La Llave para presentar escenas cortas, sketches o monólogos durante los meses de agosto, septiembre, octubre, noviembre y principios de diciembre. Quienes deseen sumarse a esta propuesta libre y recreativa pueden contactarse directamente al teléfono 3534065325.
El punto culmine de las celebraciones tendrá lugar el próximo 16 de octubre en el Teatro La Llave con la presentación de «Legado», un espectáculo donde Soave interpretará doce poesías universales. La puesta contará con el acompañamiento de los músicos Lucas Arregui, Oscar Bravin y Emiliano Kandico. La reconocida periodista Rebeca Bortoletto estará a cargo de la compaginación del evento y realizará una entrevista en vivo sobre las tablas.
Además de este evento, la incansable creadora ya planifica una segunda edición de «Legado», trabaja en la edición de su próximo libro titulado «Palabras en puja» y coordina talleres en su espacio cultural, donde docentes como Karina Costabella y Agustina Salgado continúan dictando talleres para niños y personas con discapacidad. Para Soave, el teatro sigue siendo una herramienta de transformación social indispensable: «Siento satisfacción, alegría de haber tenido la fortaleza de haber sobrellevado tantos malos ratos… El agradecimiento es al teatro, por eso sigue vigente y no va a morir nunca».

