Los vecinos de la calle Gabriel Chalita, en barrio Rivadavia, expresaron su profundo malestar y preocupación ante la paralización de una obra de reparación vial que ha dejado la calzada completamente intransitable. El tramo afectado se ubica específicamente entre la Cortada 30 de Junio e Hipólito Yrigoyen, donde las tareas de mantenimiento quedaron en el olvido tras la remoción del suelo, dejando a las familias del sector en una situación de extrema vulnerabilidad.
Una obra nueva que ya requería parches y quedó a mitad de camino
La indignación de los frentistas se fundamenta en el esfuerzo económico que realizaron para pavimentar su cuadra. Según explicaron, el adoquinado original se concretó hace menos de dos años gracias al aporte de los propios habitantes, quienes actualmente se encuentran abonando la cuota 25 de un plan de 80. A pesar de la novedad de la infraestructura, la arteria comenzó a deteriorarse rápidamente, lo que obligó a una nueva intervención estatal.
Sin embargo, la solución resultó peor que el problema. La extracción de los adoquines se realizó hace aproximadamente 15 días y, desde ese momento, ninguna cuadrilla regresó a continuar con las tareas. En el lugar solo queda como testigo una máquina aplanadora «pata de cabra» que no ha sido utilizada desde que fue trasladada al sector. Ante este panorama de abandono, los damnificados fueron contundentes al afirmar que
«hoy la situación es mucho peor que antes»
.
Garajes bloqueados, autos en la calle e inseguridad latente
La interrupción de los trabajos viales ha alterado por completo la rutina y la seguridad del barrio. Al estar la calzada totalmente levantada, los residentes se ven imposibilitados de ingresar con sus vehículos a los garajes de sus viviendas. Esta traba obliga a que los automóviles deban permanecer estacionados en la vía pública durante las 24 horas del día.
Esta exposición forzada ya comenzó a pasar factura en materia de seguridad. Los vecinos detallaron que la permanencia obligatoria de los rodados en la calle desencadenó hechos delictivos y daños materiales en el tramo afectado. De hecho, confirmaron que al menos uno de los vehículos estacionados en la cuadra ya sufrió un intento de robo en los últimos días.
Peligro ambiental y el riesgo de una «macana» mayor
A las complicaciones de tránsito y la inseguridad se le suman deficiencias en los servicios básicos. El camión de recolección de residuos no puede acceder con normalidad debido al estado del suelo, lo que está generando una preocupante acumulación de basura en el sector.
Asimismo, los frentistas alertaron sobre un peligro inminente: una tapa de cloacas quedó totalmente descalzada en medio de la calzada destruida. Ante el riesgo de que un niño o un animal caiga en la apertura, los vecinos manifestaron con preocupación que la situación
«es para macana»
si no se señaliza o repara de inmediato.
El reclamo de los frentistas a las autoridades
Frente a este complejo escenario urbano, la comunidad del barrio Rivadavia exigió que las autoridades municipales actúen con urgencia para retomar y finalizar la obra de manera correcta. Entre los pedidos principales se destacan el restablecimiento de la limpieza, la reparación de la tapa cloacal y la garantía de que los vecinos puedan volver a ingresar los autos a sus hogares.
«No es justo que quienes pagamos esta obra hoy debamos soportar nuevamente tantos inconvenientes por una reparación inconclusa»
, sentenciaron los damnificados.

