Hermanos Serra: De Monte Buey a la elite del trail running mundial

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Agustín y Santiago Serra son hermanos, profesionales de la región, oriundos de Monte Buey pero villamarienses por adopción desde hace ya varios años. También son corredores de grandes distancias. Con la humildad que caracteriza a los grandes deportistas y una pasión inquebrantable por el trail running, han logrado subir a podios en numerosas competiciones, logrando que sus nombres resuenen con fuerza en el escenario del atletismo de montaña a nivel nacional.

Detrás de los kilómetros recorridos hay perfiles profesionales que sostienen su exigente rutina. Agustín es Contador Público egresado de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y se desempeña como asesor financiero; tras años de dedicación al ciclismo, hace quince temporadas decidió volcarse de lleno a las carreras a pie. Por su parte, Santiago es Ingeniero Industrial graduado en la UTN Córdoba, trabaja como comprador para una firma de alimentación y gestiona su propia tienda de indumentaria deportiva (Ispa mont). Él comenzó a correr hace una década, buscando una actividad física y siguiendo los pasos de su hermano mayor.

La fórmula del éxito: 100% disciplina y entrenamientos cruzados

Para los hermanos Serra, el rendimiento en la alta competencia no es una cuestión de azar o de condiciones innatas. Santiago recuerda que, en sus inicios en Monte Buey, un entrenador le aseguró que por su contextura física no podría correr grandes distancias, bajo la premisa de que «había deportes que no eran para todos». Sin embargo, el tiempo y el esfuerzo demostraron lo contrario.

«El correr es 100 por ciento de entrenamiento y disciplina, ya que las condiciones físicas afectan en poca manera. No es lo mismo salir a correr, que ponerse a entrenar y cumplir un plan sin tener fallas ni dejar pasar días», explican los atletas.

La distancia geográfica —ya que residen en diferentes localidades— no ha sido un impedimento para consolidar un equipo fuerte. Aunque entrenan de manera individual durante la semana, durante mucho tiempo compartieron el mismo preparador físico, lo que les permitía coordinar los fines de semana para realizar entrenamientos de montaña juntos cada sábado. En el año 2021, unieron fuerzas de manera directa para competir en dupla en el Raid de Los Andes, una experiencia donde el nivel deportivo similar de ambos les permitió sostenerse y alentarse mutuamente en los momentos de mayor desgaste físico.

El desafío de la ultra distancia y el sueño de los 100 kilómetros en Francia

La preparación para enfrentar distancias que superan los 100 kilómetros requiere un compromiso extremo que altera la rutina diaria. En las semanas previas a las competencias más exigentes, los hermanos acumulan entre 120 y 140 kilómetros semanales de entrenamiento, llegando a completar más de 50 kilómetros de rodaje en una sola jornada. Esta dedicación les permitió cumplir uno de sus mayores anhelos deportivos hace dos años: viajar a Francia para participar en la carrera de ultra trail más importante del mundo, completando ambos la exigente distancia de 100 kilómetros.

A pesar de que Santiago se encuentra excelentemente posicionado en el plano nacional y cuenta con el apoyo de la marca ASICS para la difusión de su actividad, y Agustín recibe el acompañamiento de la firma LURBEL en indumentaria técnica, ambos mantienen los pies sobre la tierra respecto al rótulo de «atletas de elite». Debido a sus responsabilidades laborales y familiares, reconocen que el volumen de entrenamiento necesario para ese estatus es aún mayor, por lo que asumen su práctica desde un profesionalismo amateur de alto rendimiento.

«Sintientes»: El lazo de hermandad como motor en la montaña

El verdadero motor de los hermanos Serra radica en el acompañamiento mutuo, transformando un deporte individual en una experiencia compartida. Al competir actualmente en distancias diferentes, se han convertido en el soporte logístico y emocional del otro en cada punto de asistencia del camino.

La muestra más clara de esta sinergia se vivió recientemente, cuando Santiago afrontó un desafío de 163 kilómetros que le demandó 22 horas de carrera continua. Durante todo ese tiempo, Agustín recorrió la montaña buscando los puntos de acceso para asistirlo, alentarlo y correr a su par durante algunos metros para transmitirle fuerzas.

«Correr con tu hermano es lo más lindo. Muchas veces nos preguntan si competimos entre nosotros y siempre decimos que no, que nos apoyamos para que a cada uno le vaya lo mejor posible y cada victoria o buen resultado de uno, el otro lo disfruta como propio también», concluye Santiago.

Con la mirada puesta en el futuro, los hermanos ya proyectan nuevos desafíos internacionales, buscando concretar alguna competencia en Centroamérica para seguir sumando kilómetros y anécdotas a su historia compartida en el sendero.

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