La crisis presupuestaria que atraviesan las universidades nacionales sumó un nuevo capítulo de protesta esta semana, luego de que el sistema universitario realizara una medida de fuerza para exigir el cumplimiento efectivo de la Ley de Financiamiento Universitario. En el plano local, la situación de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Facultad Regional Villa María presenta un escenario de extrema complejidad, donde la gestión institucional debe recurrir a la ingeniería financiera para garantizar el dictado de clases.
Gaspar Cena, decano de la UTN Villa María, alzó la voz para señalar que el reclamo de la comunidad educativa continúa vigente tras más de 320 días sin que se aplique la normativa de financiamiento aprobada. La falta de respuestas del Gobierno nacional impacta directamente en las estructuras de la casa de altos estudios, afectando tanto la infraestructura como el poder adquisitivo de su personal.
“Cada vez más preocupante no solamente la pérdida salarial de nuestros trabajadores docentes y no docentes, que ya asciende a un 36% en términos reales, sino que también las actualizaciones que las universidades debíamos recibir respecto a los gastos de funcionamiento”, explicó Cena.
La industria regional como salvavidas ante un desfasaje del 85%
Ante la falta de partidas presupuestarias nacionales acordes a la inflación, la UTN Villa María ha logrado mantenerse operativa gracias a su inserción en el tejido productivo local. La transferencia tecnológica y la prestación de servicios especializados a la industria de la región se han transformado en la principal fuente de ingresos para costear el día a día de la institución.
Sin embargo, esta solución de emergencia no representa una garantía a largo plazo. Según detalló el propio decano, los números internos de la facultad revelan una dependencia alarmante de estos recursos alternativos para cubrir los costos básicos de apertura y mantenimiento.
“Una auditoría interna nos marcaba como un déficit del 85% de los gastos que la facultad tiene para funcionar, que está soportada con fondos propios”, reveló el directivo.
Cena advirtió sobre el riesgo latente que implica este esquema, ya que dichos recursos no son recurrentes. Ante una eventual recesión o caída en la demanda de servicios tecnológicos por parte de las empresas de la región, la institución podría enfrentar serias dificultades para sostener sus puertas abiertas.
Salarios de subsistencia y la vocación como único sostén
El conflicto salarial es otro de los frentes críticos. Desde la UTN cuestionaron que la última propuesta oficial en la mesa paritaria consistió en un incremento de apenas el 3%, mientras que las partidas prometidas para gastos de funcionamiento aún no se han materializado en las cuentas de la universidad. El desfasaje salarial acumulado empuja a los profesionales de la educación a situaciones límite.
Para graficar la gravedad de la pérdida del poder adquisitivo, Cena ejemplificó que un docente con una dedicación de 10 horas semanales percibe actualmente un salario estimado de $420.000. Frente a este panorama, el decano reconoció el esfuerzo de la planta docente.
“El docente que se queda es por una profunda vocación de servicio”, sostuvo, agregando que si bien los aumentos otorgados durante el año representaron “un alivio al bolsillo”, todavía están muy lejos de compensar la pérdida real frente a la inflación.
Sistemas lidera el interés de cara al nuevo ciclo lectivo
A pesar del complejo contexto económico y político, la UTN Villa María proyecta su futuro académico y ya mantiene abiertas las instancias de inscripción para el próximo ciclo lectivo. Actualmente, la institución dicta un seminario de nivelación bajo la modalidad semipresencial que se extenderá hasta la última semana de noviembre.
La respuesta de la comunidad regional ha sido sumamente favorable, lo que representa un respaldo moral para las autoridades en medio de la crisis. Para este primer seminario ya se registraron alrededor de 350 aspirantes, y se proyecta una cifra similar para la instancia presencial que comenzará a fines de enero.
En cuanto a las preferencias académicas, Ingeniería en Sistemas de Información se consolida como la carrera más demandada, duplicando en cantidad de anotados a las otras propuestas de la facultad, que incluyen Ingeniería Civil, Ingeniería Química, Ingeniería Mecánica, Ingeniería Electrónica y la Licenciatura en Administración Rural. Las inscripciones continuarán abiertas hasta el inicio del seminario presencial en enero.
“Que los estudiantes nos sigan eligiendo, que de alguna manera colaboren con nosotros, la verdad que nos hace sentir que tenemos esperanza”, concluyó Cena.

