Villa María y Río Cuarto unifican sus agendas productivas y de gestión

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Los gobiernos municipales de Villa María y Río Cuarto dieron un paso decisivo en la consolidación de un eje regional estratégico tras la realización de una jornada de trabajo conjunto orientada a la unificación de políticas tributarias, el intercambio tecnológico y el impulso a la industria bioenergética. El encuentro, encabezado por los intendentes Eduardo Accastello y Guillermo De Rivas, junto a integrantes de sus respectivos gabinetes, le dio continuidad a las mesas de diagnóstico iniciadas semanas atrás en suelo villamariense para abordar desafíos comunes en infraestructura, educación y desarrollo productivo.

Frente común por la reconstrucción de la Ruta Nacional 158

El punto de mayor peso político y económico de la jornada estuvo centrado en el crítico estado de la Ruta Nacional 158, arteria fundamental para el flujo del Mercosur y el entramado agroindustrial del interior cordobés. Durante las deliberaciones, las autoridades advirtieron sobre el severo impacto que el deterioro de la calzada tiene sobre la seguridad vial y los tiempos de conectividad entre ambos departamentos.

El intendente de Villa María, Eduardo Accastello, graficó la problemática al recordar la evolución del tránsito en dicho corredor interurbano:

“Cuando fuimos para allá y cuando veníamos para acá, vemos lo que pasa en los pueblos intermedios entre Villa María, Villa Nueva y Río Cuarto. Cuando estudiaba íbamos en una hora y diez a Río Cuarto, y el otro día volvimos en dos horas quince. Cada vez está más imposible por el tema de los camiones y la salida del cereal. Es una de las rutas centrales del Mercosur y la inacción va en contra de la producción y del trabajo regional”.

Ante el freno aplicado por la Administración Nacional a la obra pública centralizada, el jefe municipal villamariense instó a buscar alternativas operativas para evitar la paralización del trayecto:

“Pedimos que el Gobierno Nacional nos dé la autorización para que los gobiernos provinciales, municipales y el sector productivo tomemos esa ruta para llevar adelante una solución, o que lo haga a través del sector privado, como se decidió recientemente con la autopista de la Ruta 9. Pedimos ese mismo tratamiento”.

A su turno, el intendente de Río Cuarto, Guillermo De Rivas, remarcó la predisposición de las administraciones locales para articular soluciones sin caer en reclamos pasivos:

“Los municipios no debemos ser meros demandantes o reclamantes, sino protagonists activos con el Gobierno Nacional para dar soluciones. La actitud es de colaboración. En esto, el Estado Nacional, el Provincial y los Municipios somos todos necesarios. La 158 debe establecerse como una prioridad mediante el diálogo y el trabajo conjunto”.

Estrategias unificadas en materia impositiva, tecnología y bioetanol

Más allá de la demanda vial, la agenda técnica incluyó compromisos concretos para potenciar la competitividad de ambas ciudades. En el plano de la modernización administrativa, Villa María buscará incorporar las herramientas informáticas, el banco de datos y los sistemas de monitoreo desarrollados por Río Cuarto para eficientizar la gestión pública local.

Paralelamente, ambos equipos técnicos acordaron trabajar en tres ejes estructurales:

  • Políticas tributarias unificadas: Articulación de esquemas impositivos locales con el objetivo de fomentar la radicación de nuevas inversiones y potenciar la capacidad de los parques industriales.
  • Fomento al comercio local: Creación de herramientas conjuntas para fortalecer al sector comercial tradicional frente a la expansión del comercio electrónico (e-commerce).
  • Cadena del Bioetanol: Consolidación de un polo bioenergético de alcance nacional basado en los proyectos de expansión e inversión de las empresas ACABIO y BIO4.

Plan de acción con metas y evaluación a corto plazo

Durante la reunión, De Rivas destacó la trayectoria de transformación que experimentó Villa María en los últimos años, calificándola como un modelo institucional valioso para la región, marcando un cambio de rumbo respecto a gestiones anteriores que buscaban referencias fuera de la provincia de Córdoba.

Para evitar que el acuerdo quede limitado a una declaración de intenciones, los jefes comunales fijaron un cronograma de trabajo con plazos estrictos de ejecución y seguimiento:

“La idea es tomar la mejor experiencia del otro para seguir creciendo y mejorar. En un plazo de quince días pondremos en común los ejes tomados y el año que viene haremos una devolución para evaluar qué resultados concretos dieron en cada ciudad. Digo esto para que no quede en un diagnóstico, sino que sea un programa de acción con una profunda mirada humana”, concluyó el mandatario riocuartense.

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