Sosa denunció una operación del oficialismo en el Concejo

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Luego de la controversia desatada en el Concejo Deliberante en torno a la licencia solicitada por la concejala Patricia Heredia, el edil Manuel Sosa denunció formalmente una supuesta operación orquestada por el oficialismo. Según expresaron desde Uniendo Villa María a través de un comunicado oficial este 21 de septiembre de 2026, la maniobra tiene como objetivo directo perjudicar el posicionamiento político de su espacio legislativo.

La tensión institucional escaló luego de que Heredia, representante de Hacemos Unidos por Villa María, formalizara un pedido de apartamiento de su banca por tres meses sin goce de haberes, argumentando haber sido víctima de agresiones personales y políticas que afectaron su vida privada. En su fundamentación, la edila apuntó directamente contra el tribuno de cuentas Maximiliano Romero y el propio Manuel Sosa, vinculando a la oposición con un comentario vertido por Romero en redes sociales hacia su esposo.

Acusaciones de montaje y la respuesta de la oposición

Ante estas declaraciones, Manuel Sosa desmintió de manera categórica haber incurrido en conductas violentas o haber hecho mención alguna a la intimidad de la legisladora. El concejal calificó lo sucedido en el recinto como una «deliberada confusión entre discusión política y violencia de género», asegurando que momentos antes de iniciar la sesión mantenía una conversación amigable y habitual con Heredia.

«En ningún momento hice referencia a su vida privada, ni tuve con ella acto alguno de violencia —ni una discusión, ni una voz más alta que la otra, absolutamente nada—. Es más: minutos antes de la sesión estábamos conversando con total normalidad, como siempre lo hicimos», sostuvo Sosa.

Asimismo, el referente opositor argumentó que el planteo de la bancada oficialista responde a un libreto previamente estructurado y no a un hecho fortuito. A su criterio, la intervención de varias ediles de Hacemos Unidos por Villa María —entre ellas la jefa de bancada Yaslil Osés, Celeste Curetti y Silvina Irusta— confirma una acción coordinada.

«Lo ocurrido en la última sesión no fue espontáneo: fue una operación política del oficialismo, que utilizó el recinto y un tema sensible para instalar un relato falso y dañar a Uniendo Villa María. Que varias voces oficialistas hayan salido de manera coordinada a sostener la misma versión no hace más que confirmarlo», enfatizó.

Sosa también rechazó que se le adjudicara la frase «cosas de la política», sosteniendo que inventar expresiones para formular reproches públicos se ha convertido en una maniobra recurrente del oficialismo para desgastarlo.

El trasfondo de la disputa por las candidaturas locales

El choque en el deliberativo no solo se limita al pedido de licencia de Heredia, sino que roza las proyecciones electorales en la ciudad. Durante el debate en el recinto, la propia concejala oficialista llegó a cuestionar si dirigentes con ese tipo de conductas pueden aspirar a la intendencia de Villa María, dejando en evidencia el impacto político del enfrentamiento.

Desde Uniendo Villa María manifestaron que la construcción de imputaciones falsas erosiona los marcos legítimos de la discusión democrática. Además, desestimaron cualquier versión de hostilidad previa en el trato personal entre los ediles, remarcando que la prioridad del bloque seguirá siendo el control de las arcas municipales y la fiscalización del Ejecutivo.

Denuncias por uso de cuentas falsas y hostigamiento digital

Un aspecto central del comunicado opositor apuntó al ámbito digital. Sosa denunció la existencia de una red organizada de usuarios anónimos destinada a amedrentar las publicaciones del bloque opositor en redes sociales, estableciendo un contraste con la interacción que registran los canales gubernamentales.

«Venimos padeciendo de manera sistemática en Uniendo Villa María el ataque organizado de trolls —cuentas falsas que se hacen pasar por vecinos reales— en nuestros canales. Los mismos que en las páginas y comunicaciones oficiales del oficialismo aplauden y adulan, en nuestros espacios insultan, destruyen y agravian. Esa manera de hacer política —halago puertas adentro y agravio puertas afuera— no la avalo ni la vamos a naturalizar», denunció.

Pese a estos contrapuntos, desde la fuerza opositora ratificaron que mantendrán su perfil crítico en el cuerpo deliberativo y que no modificarán su agenda de control hacia la gestión municipal.

Un escenario legislativo atravesado por la contienda electoral

El cruce en el Concejo Deliberante deja en evidencia cómo la dinámica legislativa local se encuentra fuertemente condicionada por las futuras aspiraciones al sillón municipal. La tensión entre el oficialismo, que cuestiona el perfil dirigencial de los referentes opositores, y la bancada de Uniendo Villa María, que denuncia un montaje y hostigamiento sistemático, perfila un recinto polarizado donde cada debate institucional repercute directamente en la carrera por la conducción de Villa María.

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