El oficialismo cruzó a Manuel Sosa por agravios a Patricia Heredia

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A través de un duro comunicado de prensa, el bloque oficialista en el Concejo Deliberante cruzó formalmente al edil opositor Manuel Sosa (Uniendo Villa María) a raíz de los agravios dirigidos hacia la concejala Patricia Heredia. Desde la bancada mayoritaria remarcaron una severa contradicción entre la actitud asumida por el legislador en la última sesión y las declaraciones posteriores emitidas desde su espacio político. La presidenta de la bancada de Hacemos Unidos por Villa María, Yaslil Oses, advirtió sobre la gravedad del asunto y enfatizó que la situación “excede una discusión circumstantial entre oficialismo y oposición”.

Piden explicaciones ante un sorpresivo cambio de postura

El conflicto sumó tensión luego de recordar el comportamiento de Sosa en la última jornada legislativa. Durante el debate en la banca, el referente de Uniendo Villa María había manifestado encontrarse “totalmente tranquilo” y argumentó haber actuado siempre con respeto. Sin embargo, tras escuchar la exposición de la edila afectada, el legislador pronunció abiertamente en el recinto:

“Si en algo se ha sentido ofendida, le pido disculpas”

.

En aquella misma sesión, el dirigente opositor llegó a reconocer que las diferencias o desacuerdos de índole política no justifican en ningún caso los daños hacia la figura personal de una representante ni hacia sus vínculos íntimos. Pese a esa manifestación de solidaridad en el ámbito parlamentario, el oficialismo recriminó que este lunes su espacio difundiera un escrito público en el que calificó todo el episodio como una “operación política” y un “relato falso”.

Exigen responsabilidad y fin a los ataques a la mujer en política

Ante esta variación de discurso, Yaslil Oses interpeló directamente al edil de la bancada opositora:

“La pregunta entonces es inevitable: ¿qué cambió entre aquella intervención en el recinto y el comunicado posterior?”

. La titular de la bancada oficialista enfatizó que las discrepancias sobre los proyectos de gestión son plenamente legítimas, pero bajo ninguna circunstancia pueden derivar en agresiones personales.

Desde la conducción de la bancada gobernante aclararon que no pretenden que la oposición abandone sus críticas a la administración municipal, pero demandaron coherencia ética en el ejercicio de la función pública.

“También se necesita responsabilidad. Y cuando hablamos de mujeres que participan en política, esa responsabilidad debe ser todavía más clara”

, expresaron mediante el documento formal.

Asimismo, la titular del bloque reflexionó sobre los obstáculos de género en el ámbito parlamentario: “Durante demasiado tiempo las mujeres tuvimos que atravesar barreras para ocupar espacios de decisión. Por eso no podemos aceptar como algo normal que, cuando una mujer toma la palabra, fija una posición o ejerce plenamente su representación política, la respuesta se desplace desde sus argumentos hacia su vida personal, sus vínculos o su entorno”. En ese sentido, concluyó: “Defender la participación política de las mujeres no significa pedir privilegios ni pretender evitar las críticas. Significa exigir algo mucho más elemental: que se nos discuta por nuestras ideas, por nuestras decisiones y por nuestra actuación pública, y no mediante agravios personales”.

El trasfondo institucional y el origen de las agresiones

En el pronunciamiento emitido, el oficialismo cuestionó además que el descargo de Manuel Sosa intentara posicionarlo como una víctima política, omitiendo de este modo los agravios iniciales que desencadenaron la controversia institucional. Según se detalló desde el bloque mayoritario, dichas agresiones verbales fueron formuladas públicamente en primera instancia por el tribuno de cuentas Romero, dirigente que integra la misma fuerza política de Uniendo Villa María.

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