La Legislatura Histórica de la provincia de Córdoba fue el escenario de un emotivo acto de reconocimiento al educador, ex diputado y convencional constituyente Antonio Sobral. El homenaje se llevó a cabo al cumplirse exactamente un siglo de su asunción como presidente de la Biblioteca Bernardino Rivadavia (BBR) y sus anexos, un hito que marcó el inicio de una profunda transformación cultural y educativa en la región.
El encuentro contó con la participación del intendente de Villa María, Eduardo Accastello; la presidenta de la BBR, Cecilia Bazzanella; el director general de la institución, Sergio Gilabert; el legislador provincial Alfredo Nigro; el decano de la UTN Villa María, Gaspar Cena; y el vicario general de la Diócesis, Alberto Bustamante. Asimismo, estuvieron presentes representantes de diversas entidades intermedias, docentes y alumnos de la ciudad.
El faro educativo de Villa María y su impacto nacional
Durante la ceremonia, las autoridades destacaron la trascendencia histórica del dirigente villamariense y el impacto perdurable de su visión comunitaria. En su intervención, Eduardo Accastello ponderó la dimensión humana y social del pedagogo.
“Sobral es el faro que, desde nuestra ciudad, reflejó a todo un país. Como joven involucrado y comprometido, con humanidad, ayudó a cambiar el mundo. Fue uno de los primeros en América Latina en crear una Universidad Popular y en los años 30 le dio una señal a la educación argentina creando el instituto que incorporó los seis años de formación del magisterio”, sostuvo Accastello.
El jefe comunal recordó además que en 1959 el educador convocó a más de 800 vecinos y estudiantes para proyectar el plan de desarrollo local, cuyas ideas fundacionales continúan inspirando la gestión municipal actual. “Sobral se entregó a manos abiertas y generosas: lo hizo desde la educación, desde la política y, ejemplarmente, desde su vida como ciudadano. Por eso Villa María es la ciudad del aprendizaje y de la educación, porque la educación hace que los pueblos se transformen”, concluyó.
Una pedagogía humanista con vigencia en el aula actual
El modelo educativo impulsado por Sobral también fue objeto de análisis durante la jornada. La exalumna Sonia Oddino expuso sobre las características de un ideario pedagógico caracterizado por ser participativo, laico, progresista y centrado en la equidad social.
“Defendió la idea de formar hombres y mujeres libres, autónomos en sus decisiones, solidarios y sensibilizados ante los problemas sociales”, señaló Oddino, subrayando la fe inquebrantable del homenajeado en la capacidad del ser humano para transformar su entorno.
Por su parte, Cecilia Bazzanella enfatizó la plena vigencia de los valores fundacionales de la Biblioteca Bernardino Rivadavia, entidad que Sobral lideró ininterrumpidamente entre 1926 y 1971. La presidenta de la BBR explicó que el evento buscó trazar un paralelismo directo entre el pensamiento sobraliano y los ejes del marco educativo provincial contemporáneo denominado “Transformar Córdoba”.
Huella en la historia legislativa e institucional de la provincia
La elección de la sede parlamentaria histórica para llevar a cabo este reconocimiento no fue casual. El director general de la BBR, Sergio Gilabert, justificó el valor simbólico del recinto recordando la destacada labor de Sobral en su faceta de representante del pueblo.
“Buscamos este lugar por haber sido él un referente que volcó su experiencia y contactos para el crecimiento de la Biblioteca Rivadavia y de Villa María”, afirmó Gilabert.
En su paso por la Cámara de Diputados provincial, Sobral impulsó normativas trascendentales para el desarrollo cordobés, entre las que destacan la Ley Orgánica de Instrucción Pública, la Ley de Bibliotecas Populares y la creación del Juzgado del Crimen con jurisdicción en la región, consolidando un legado donde la educación y el fortalecimiento institucional marcharon siempre de la mano.

