Lo que comenzó como una simple reseña de viaje a bordo de un crucero se convirtió en una de las historias de marketing orgánico más llamativas del año para la industria agroalimentaria local. Kurt Goetzinger, un ciudadano estadounidense oriundo de Omaha, Nebraska, aterrizó en Villa María junto a su esposa Jennifer para conocer de primera mano la planta industrial de Tonadita. La visita fue el resultado directo de la viralización de un video donde el estadounidense elogiaba con entusiasmo la calidad y el sabor de la manteca villamariense.
Del crucero por el Caribe a la viralización en redes sociales
La historia se remonta a febrero pasado, cuando Goetzinger y su esposa realizaban su habitual viaje invernal a bordo de un barco de Royal Caribbean. Al probar la manteca Tonadita servida en el comedor de la embarcación, el visitante quedó impactado por su sabor intenso y natural, lo que lo llevó a grabar un breve video para compartir la experiencia en sus redes sociales personales.
La respuesta en las plataformas digitales fue inmediata e inesperada. Tras la publicación, el teléfono de Goetzinger se inundó de notificaciones y comentarios, llamando rápidamente la atención del equipo de comunicación de Tonadita. Desde la firma agroindustrial no tardaron en contactarlo para formalizar un vínculo que la propia empresa define hoy como el de un verdadero «embajador fiel de la marca».
Degustación en el corazón agrícola de Estados Unidos
Ubicado en una zona predominantemente rural de Nebraska —rodeada de granjas y campos de producción ganadera y triguera—, Goetzinger llevó el fenómeno un paso más allá. Tras el primer contacto, la empresa argentina le envió un paquete con diversos productos lácteos directamente a su domicilio, los cuales compartió con sus propios vecinos, quienes también manifestaron su sorpresa por la calidad del producto nacional.
El propio visitante confesó ante los medios locales que, previo a este fenómeno viral, sus únicos conocimientos sobre la Argentina provienen de producciones cinematográficas. Nunca imaginó que un registro casero en sus vacaciones terminaría en una invitación formal para cruzar el continente y recorrer las instalaciones donde se procesa la materia prima.
Inmersión en la cuenca cuenca láctea y presentación oficial
Durante su estadía en Villa María, la pareja estadounidense no solo recorrió las instalaciones industriales, sino que también visitó tambos locales para conocer el origen de la leche que abastece a la planta y degustó platos de la gastronomía típica argentina. La presentación ante la prensa local estuvo encabezada por Santiago Giusti, jefe de ventas para Argentina, y Augusto Pomodoro, del equipo de comercio exterior de la firma.
El encuentro contó además con la participación de Lucía Piazza, jefa de marketing, y Lucía Buffa, analista del área, quienes se desempeñaron como traductoras e intérpretes durante la rueda de prensa. En ese marco, los ejecutivos aprovecharon la atención mediática para exponer el balance productivo y el plan de expansión de la empresa.
Los números de un gigante industrial en expansión
En el marco de la visita, Tonadita repasó los indicadores de su operación. La firma procesa mensualmente 2.500 toneladas de manteca, más de 2.000 toneladas de queso procesado y 600 toneladas de crema, proyectando un crecimiento de entre el 15% y el 20% anual dentro del mercado interno argentino. En términos de volumen global, comercializa cerca de 48.000 toneladas al año, registrando una facturación anual aproximada de 180 millones de dólares.
En materia de generación de empleo, la empresa ocupa a 350 personas de manera directa en su planta de Villa María, a las que se suman unos 50 colaboradores en su unidad productiva ubicada en Chile. Con una cartera de más de 120 productos bajo marca propia y marcas de terceros, la compañía consolida su posición como proveedora clave de grandes cadenas gastronómicas como McDonald’s y Burger King.
Proyección internacional: de Villa María a más de 30 países
El perfil exportador representa actualmente el 30% de las ventas totales de la firma, lo que equivale a un despacho superior a los 500 contenedores anuales con destino a más de 30 mercados, concentrándose principalmente en regiones de Asia y África. Con vistas al próximo año, la meta de la compañía es alcanzar un crecimiento del 30% en sus operaciones exteriores y consolidarse en un plazo de dos años como una marca referente de lácteos en toda América Latina.
A diferencia de la amplia variedad que comercializa en Argentina, Tonadita opera en el extranjero con una cartera de productos más acotada. La estrategia de expansión internacional se apoya en una participación constante en ferias del sector, consolidando el posicionamiento de la cuenca láctea villamariense dentro del mapa del comercio exterior global.

