Con un enérgico broche de oro a cargo de la agrupación Madre Chicha y tras dos jornadas de intensa actividad, este sábado concluyó con éxito una nueva entrega de Villa María Urbana. El festival, que celebró su tercera edición —y la segunda en lo que va del año—, logró transformar diversos espacios públicos en verdaderos escenarios de expresión, formación y competencia para artistas locales y regionales.
Dos días de rimas, baile y feria gráfica en el Parque de la Vida
La programación se puso en marcha el viernes 16 en el Teatrino del Parque de la Vida, epicentro donde las batallas de rap freestyle marcaron el pulso del arranque. La musicalización de la velada inicial estuvo bajo la responsabilidad de los DJ Kay y Tony Chaka, quienes no solo ambientaron los enfrentamientos de rimas, sino que también asumieron el cierre de la primera jornada. De manera simultánea, el público pudo recorrer la Feria de Arte Gráfico, una vitrina que exhibió producciones visuales de creadores locales.
La actividad continuó el sábado 17 desde temprano. En primera instancia, el Hexagonal del Anfiteatro albergó un workshop de breaking dictado por Matías Ligato (conocido en la escena como B-boy CMJ), seguido por una capacitación de hip hop freestyle a cargo de Lourdes Franco. Entrada la tarde, la acción regresó al Teatrino con las instancias competitivas de Battle Kids 1 vs. 1, Battle Breaking 1 vs. 1 y Battle Hip Hop 1 vs. 1, culminando con la presentación en vivo de Madre Chicha.
Sostener la cultura como un derecho y dinamizador local
El festival es una iniciativa impulsada conjuntamente por la Secretaría de Gobierno, Cultura y Relaciones Institucionales y el Ente Villa María Deporte y Turismo. La jornada de cierre contó con la presencia de las autoridades locales, entre ellos el secretario de Gobierno, Marcos Bovo; el presidente del Ente Deporte y Turismo, Alejandro Mana; y la subsecretaria de Cultura, Virginia Reyneri, quienes acompañaron a los vecinos y a la comunidad artística.
Durante la culminación del evento, Bovo ponderó la articulación entre el sector público, las compañías independientes y los jóvenes talentos para sostener este tipo de plataformas. En ese sentido, el funcionario remarcó la necesidad de democratizar el acceso a las expresiones contemporáneas y enfatizó:
«El arte es trabajo y la cultura es un derecho»
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