Un reciente operativo en la ciudad reveló que la mayoría de los vehículos retenidos por ruidos molestos no pertenecen a Villamaría. Este dato subraya un desafío regional en la lucha contra la contaminación sonora y por la convivencia ciudadana.
La Ordenanza N.º 8266 endurece los controles contra equipos de audio modificados que generen contaminación sonora. La normativa busca garantizar la convivencia ciudadana y la calidad de vida en la ciudad.