Córdoba, Entre Ríos y Santa Fe, conformando la Región Centro, han elevado un urgente pedido a Cancillería ante la inminente aplicación de una normativa de la Unión Europea que amenaza gravemente al biodiésel, el aceite y la harina de soja argentinos, calificando las futuras restricciones como “barreras injustificadas” que ponen en jaque a la cadena de valor del crushing.
Un repunte en los precios internacionales de la harina de soja está revitalizando los márgenes de la industria aceitera, anticipando un giro en las exportaciones hacia los subproductos y una menor dependencia del poroto.