La peligrosa plaga, originaria del NOA, ha sido detectada recientemente en Santa Fe, sumándose a los reportes previos en Córdoba y Santiago del Estero, lo que activa la vigilancia de organismos clave como el INTA y el Senasa ante los potenciales daños en los cultivos de soja.
Un estudio conjunto de INTA y Aapresid revela una preocupante evolución de la plaga del cogollero, que ahora no solo sobrevive a los maíces genéticamente modificados Bt, sino que también muestra resistencia al clorantraniliprole, un insecticida crucial en cultivos de maíz y soja.