La investigación por el brutal femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años cuyo cuerpo fue hallado desmembrado en un descampado de la capital cordobesa, ha recibido un impulso crucial con un nuevo hallazgo pericial. Los especialistas confirmaron la presencia de dos perfiles de ADN debajo de las uñas de la víctima, un elemento que podría ser determinante para la identificación de los responsables de este atroz crimen.
Un Avance Pericial Decisivo en la Causa
Este descubrimiento genético representa una pieza clave en la compleja pesquisa. La presencia de material biológico debajo de las uñas sugiere un posible forcejeo o contacto físico directo entre Agostina y sus agresores, lo que convierte a estos perfiles de ADN en evidencia de altísimo valor probatorio. La identificación de estas muestras podría estrechar el cerco sobre los implicados y aportar claridad a lo sucedido.
Fuentes cercanas a la investigación indicaron que los perfiles genéticos ya están siendo cotejados con bases de datos y con posibles sospechosos, en un esfuerzo por desentrañar la identidad de quienes estuvieron en contacto con la joven en sus últimos momentos. Este tipo de evidencia suele ser fundamental para reconstruir los hechos y establecer responsabilidades penales.
El Doloroso Hallazgo que Conmocionó a Córdoba
El cuerpo de Agostina Vega fue descubierto en circunstancias espeluznantes el pasado sábado 30 de mayo en un predio baldío de la capital. El macabro hallazgo desató una profunda conmoción en la sociedad cordobesa y puso en marcha una intensa labor investigativa por parte de las autoridades judiciales y policiales.
Desde entonces, la causa ha avanzado con la recolección de diversas pruebas y testimonios. La incorporación de este nuevo elemento pericial, los dos perfiles de ADN, se suma a los esfuerzos previos para esclarecer el femicidio y dar con los culpables, marcando un hito significativo en la búsqueda de justicia para Agostina y su familia.

