El barrio General Paz de Villa María se vistió de fiesta para celebrar un acontecimiento extraordinario: los 105 años de vida de una de sus residentes más emblemáticas, Rosa «Rosita» Calderón. En una jornada cargada de emoción y recuerdos compartidos, la centenaria vecina recibió el cariño de su círculo más íntimo y un reconocimiento institucional que destaca su trayectoria y permanencia en la comunidad.
Un festejo íntimo con aroma a flores y recuerdos familiares
El agasajo se desarrolló en un ambiente de profunda calidez familiar. Rosita estuvo acompañada en todo momento por su hija, Leonilda Moreno, y su nieta, Fabiana Calderón, quienes fueron las encargadas de propiciar el encuentro. Durante la celebración, los presentes entonaron el tradicional feliz cumpleaños y aprovecharon la oportunidad para rememorar anécdotas que marcaron la historia social de este tradicional sector de la ciudad.
La conmemoración cobró un matiz aún más especial con la llegada del intendente de Villa María, Eduardo Accastello, quien se hizo presente en el domicilio para entregarle personalmente un reconocimiento floral a la homenajeada y sumarse a la charla amena que se extendió durante la tarde.
Seis décadas de pertenencia e identidad en el barrio General Paz
La historia de Rosita Calderón está íntimamente ligada al desarrollo del barrio General Paz, sector en el que reside desde hace más de 60 años. Su permanencia la ha convertido en un testigo clave del crecimiento de la zona y en una figura sumamente respetada por los vecinos de diversas generaciones.
El intendente Accastello destacó este vínculo histórico y afectivo que lo une con la cumpleañera y su entorno.
Con Rosita y toda su familia nos conocemos desde hace muchos años. Es una vecina muy querida y reconocida en el barrio, una verdadera referente de General Paz que hoy celebra 105 años de vida
, expresó el mandatario local.
El reconocimiento a una vida que inspira a la comunidad
La vitalidad de la agasajada fue uno de los puntos más comentados durante el encuentro. El jefe del Ejecutivo local no ocultó su admiración por el estado de salud y el espíritu de la vecina en este nuevo aniversario natal.
Quise acercarme a saludarla y compartir este momento tan especial. Me emociona verla tan bien, con esa vitalidad y esa calidez que la caracterizan. Su historia es un verdadero ejemplo de vida para toda la comunidad
, concluyó Accastello, sintetizando el sentir de un barrio que se enorgullece de tener entre sus filas a una de las ciudadanas más longevas de Villa María.

