El cielo de Villa María volvió a convertirse en el escenario de un espectáculo inolvidable. Durante el sábado y el domingo, una multitud de vecinos de la ciudad y de diversas localidades de la región se dio cita en el Aeropuerto local para vivir el Festival Aéreo 2026 “Villa María Vuelve a Mirar el Cielo”. La propuesta, que superó las expectativas de convocatoria, logró fusionar de manera impecable el profesionalismo de los espectáculos aeronáuticos con un ambiente ideal para el esparcimiento familiar.
Acrobacias extremas, paracaidismo y postales en el aire
El público vibró con un programa aéreo de primer nivel. Entre los atractivos más destacados de las dos jornadas se encontraron las imponentes exhibiciones de cinco pilotos de acrobacia aérea, quienes desafiaron la gravedad con maniobras de alta complejidad. A esto se sumaron los tradicionales vuelos de bautismo —que permitieron a muchos asistentes experimentar la ciudad desde las alturas— y las demostraciones de paracaidismo de precisión.
La cita contó además con una participación de fuste: un helicóptero de la Fuerza Aérea Argentina junto a su cuerpo de paracaidistas, quienes desplegaron destrezas operativas que capturaron la atención de grandes y chicos. Como broche de oro visual, el vuelo de un globo aerostático sobre la ciudad ofreció una postal única que quedará registrada en las retinas de los asistentes.
La organización del evento fue el resultado de un esfuerzo coordinado y conjunto entre la Municipalidad de Villa María, el Ente de Deporte y Turismo (Endemur) y el Aero Club Villa María, garantizando una logística a la altura del acontecimiento.
El Aeropuerto como un gran parque de encuentro familiar
Más allá de las miradas fijas en el firmamento, el predio del Aeropuerto se transformó en un gigantesco espacio de encuentro social. Miles de familias se instalaron a lo largo de las pistas con sus reposeras, mates y heladeras portátiles para disfrutar de las jornadas templadas. La cantina y el salón comedor del predio funcionaron a pleno, ofreciendo un menú variado y accesible para los concurrentes.
“Es hermoso ver muchas familias con sus reposeras, todos con su heladerita y compartiendo en la cantina, que estuvo repleta de gente y tuvo precios muy buenos”, destacó con entusiasmo Osvaldo Villanueva, presidente del Aero Club Villa María.
La jornada del sábado extendió su mística más allá del atardecer. Con la caída del sol, el predio se llenó de ritmo gracias a una vibrante batalla de DJ’s, una iniciativa que combinó música y entretenimiento, prolongando la permanencia del público joven en el lugar.
Seguridad garantizada y la mira puesta en el 90° aniversario
El éxito de esta edición adquiere un significado especial, ya que el Festival Aéreo se desarrolló en el marco de las celebraciones por los 89 años de vida del Aero Club Villa María. Con el balance positivo de este fin de semana, la comisión directiva ya comenzó a diseñar lo que será un hito para la región el próximo año.
“El año que viene cumplimos 90 y vamos a duplicar la propuesta, con un gran despliegue y mucha más participación de la Fuerza Aérea y del Ejército; es decir, cosas que nunca se han visto acá”, anticipó Villanueva sobre los desafíos para el 2027.
Por su parte, el secretario de Desarrollo Humano y Territorio y administrador del Aeropuerto, Agustín Turletti Mino, remarcó el éxito organizativo y el comportamiento del público. “Estamos muy contentos por el desarrollo de esta edición del Festival Aéreo. Se pudo garantizar la seguridad operacional y la seguridad de las personas”, enfatizó el funcionario.
Tras un fin de semana intenso donde convivieron el rugir de los motores, la música, los paracaídas y el calor de la comunidad, el Aeropuerto local recuperó su habitual silencio, consolidando a este festival como uno de los grandes eventos del calendario regional.

