Crisis en la Terminal: cae a la mitad el flujo de pasajeros

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La Terminal de Ómnibus de Villa María atraviesa un escenario sumamente complejo, marcado por una drástica caída en el movimiento de pasajeros y el fuerte impacto de la crisis económica general. El incremento en el precio de los pasajes, desencadenado principalmente tras la quita de subsidios al transporte por parte del Gobierno Nacional, sumado a la reducción de frecuencias de varias líneas, ha modificado de manera drástica el flujo habitual de personas en este punto neurálgico de la ciudad.

De micros llenos a viajar con menos de la mitad de capacidad

El impacto de la recesión se siente con fuerza en las plataformas. Según datos provistos por Lucas Martinetti, subdirector del Ente de Desarrollo Productivo y Tecnológico (ENDEMUR), los colectivos que en años anteriores llegaban a Villa María solían registrar una ocupación cercana a su capacidad máxima, transportando alrededor de 60 pasajeros por unidad. Hoy, ese panorama quedó en el pasado.

Actualmente, el pico máximo de ocupación oscila apenas entre los 25 y 30 pasajeros, existiendo servicios donde la cifra es críticamente menor.

“Los costos son cada vez más duros, a la gente le cuesta movilizarse cada vez más. Por ahí uno se pone a observar un micro que viene de Buenos Aires y viene con seis personas, mientras la movilidad de ese micro es carísima”

, graficó el funcionario, evidenciando el desfasaje financiero que enfrentan las empresas de transporte, las cuales han respondido recortando horarios y frecuencias.

Mucha circulación pero bajo consumo en los locales comerciales

A pesar de la crisis en el transporte de larga y media distancia, la Terminal de Villa María conserva un movimiento diario importante debido a su perfil estratégico como polo universitario, comercial y sanitario regional. Sin embargo, desde la administración aclaran que la presencia de peatones ya no es sinónimo de ventas para los comerciantes internos.

“La terminal no es ajena absolutamente a nada. Por ahí circula mucha gente, pero no tienen para consumir”, detalló Martinetti. En este contexto, el subdirector valoró el esfuerzo de aquellos comercios que logran mantener sus puertas abiertas las 24 horas, reconociendo las dificultades extremas para sostener dicha operatividad.

Para combatir la existencia de locales vacíos, desde ENDEMUR buscan atraer nuevos rubros que no compitan directamente con los kioscos y negocios ya establecidos. La estrategia apunta a la incorporación de locales de servicios, tales como peluquerías, barberías o espacios de estética, para dinamizar la circulación interna y ofrecer nuevas opciones a los usuarios.

El desafío de sostener la infraestructura con presupuesto acotado

El mantenimiento edilicio representa otro de los grandes desafíos en este marco recesivo. A pesar de las limitaciones presupuestarias que impiden proyectar una reconstrucción total, la administración continúa ejecutando obras de mantenimiento focalizadas para evitar el deterioro del edificio.

Recientemente se concretaron refacciones en los baños públicos, mejoras en el sistema de iluminación, reparaciones eléctricas y cloacales, así como arreglos de techos y trabajos de pintura.

“Es como una casa, hay remodelaciones siempre. Hoy no contamos con el presupuesto como para hacer una terminal nueva, pero están en los proyectos remodelaciones grandes”

, concluyó Martinetti, quien además anticipó que se gestiona la incorporación de nuevas líneas de colectivos para intentar recuperar el protagonismo de la terminal en el mapa conectivo de la provincia.

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