Luego del fuerte operativo desplegado durante las celebraciones por la clasificación de la Selección Argentina a la final del Mundial, la cúpula policial de Villa María salió a respaldar el accionar de las fuerzas de seguridad. El jefe de la Departamental General San Martín, comisario Mauricio Sabena, explicó los detalles del despliegue y sostuvo con firmeza que la intervención de los efectivos se produjo únicamente después de que se registraran graves disturbios y peleas entre los propios asistentes.
La celebración, que reunió a unas 6.000 personas en la Plaza Centenario de Villa María, transcurrió con total normalidad y en un clima familiar hasta alrededor de las 21:00 horas. Fue en ese momento cuando comenzaron a registrarse riñas entre distintos grupos de jóvenes, lo que obligó a modificar la estrategia de prevención que se venía llevando a cabo en el sector céntrico.
Lluvia de botellas y baldosas contra los efectivos de seguridad
El jefe policial detalló la escalada de violencia que motivó el avance de la fuerza pública sobre un sector de la plaza. Según explicó el comisario en conferencia de prensa, la prioridad inicial fue resguardar la integridad física de las familias que se encontraban en el lugar disfrutando de la clasificación albiceleste.
“Nosotros tuvimos que intervenir para tratar de restablecer el orden. Cuando el personal policial se acercó, esas personas empezaron a arrojar botellas, baldosas y otros elementos contundentes contra los efectivos y también hacia la gente que estaba festejando”, afirmó Sabena.
El despliegue llamó la atención de la comunidad por su magnitud, siendo calificado por numerosos vecinos como uno de los operativos más importantes que se recuerden en la historia reciente de este tipo de festejos en Villa María. En redes sociales y entre quienes participaron de la convocatoria surgieron fuertes cuestionamientos por el uso de gases lacrimógenos y balas de goma, señalando que la intervención afectó a familias enteras ajenas a las peleas.
Gases lacrimógenos y el impacto en personas ajenas a los disturbios
Al ser consultado sobre el uso de agentes químicos y la dispersión con postas de goma, Sabena reconoció que los efectos del gas alcanzaron a personas que no estaban involucradas en los desmanes, aunque justificó la medida como una consecuencia inevitable ante la hostilidad del escenario.
“Cuando te están arrojando elementos contundentes y advertís que muchos de los agresores están bajo los efectos del alcohol, tenés que actuar de otra manera. Lamentablemente, el gas también afecta a personas que estaban cerca del lugar”, explicó el jefe de la Departamental.
Asimismo, el comisario aclaró que cada vez que la fuerza emplea este tipo de elementos de disuasión, se confeccionan de manera rigurosa los informes correspondientes ante la Jefatura, acompañados por los respectivos registros fotográficos y fílmicos para respaldar la legalidad de las actuaciones.
El descontrol con el alcohol y la venta en envases de vidrio
Otro de los puntos críticos señalados por las autoridades fue la masiva presencia de bebidas alcohólicas en la plaza, a pesar de las restricciones vigentes. Sabena indicó que, en un trabajo conjunto con la Municipalidad de Villa María, se habían dispuesto diez cortes de tránsito desde las 17:00 horas para impedir el ingreso de vehículos y el ingreso de alcohol al sector de los festejos.
Sin embargo, una vez finalizado el operativo de despeje, el panorama evidenció el incumplimiento de las normas de convivencia. El personal municipal debió retirar una enorme cantidad de botellas de vidrio rotas, lo que representó un serio peligro tanto para los transeúntes como para los propios trabajadores encargados de las tareas de limpieza urbana.
“Eso se vendió dentro de los comercios que estaban en el cuadrante. Nosotros y la Municipalidad habíamos sugerido que no se comercializaran bebidas en envases de vidrio”, señaló con preocupación el jefe policial.
Reuniones clave y replanteo de seguridad de cara a la gran final
Sabena fue tajante al negar que la intervención policial haya tenido como objetivo planificado el desalojo de la Plaza Centenario. El comisario insistió en que la presencia y el avance de los uniformados respondió de forma exclusiva a la necesidad de neutralizar los focos de violencia interna.
“La Policía no fue a provocar. Nosotros queríamos que fuera una fiesta. Tuvimos que ingresar porque la pelea fue interna”, remarcó.
Pensando en el partido definitivo del campeonato mundial y ante la posibilidad de nuevos festejos masivos, el jefe de la Departamental confirmó que mantendrá reuniones de urgencia con las autoridades del Municipio para revisar el dispositivo de seguridad, ajustar los controles de tránsito y evaluar un significativo refuerzo de efectivos en el microcentro de Villa María.
“Esperamos que quienes participaron de los incidentes tomen conciencia. Somos todos argentinos y queremos que el festejo sea en paz. Nosotros también queremos que sea una fiesta”, concluyó Sabena, apelando a la responsabilidad ciudadana para el próximo compromiso de la Selección.

