Una investigación por presunta corrupción de escala interprovincial sacudió a la región en las últimas horas. Un total de 15 allanamientos simultáneos se concretaron en las localidades de Villa María, Oliva, Río Segundo, Córdoba y Rosario, en el marco de una causa que investiga el presunto desvío sistemático de fondos de cuentas judiciales pertenecientes al Ministerio Público de la Acusación (MPA) de Santa Fe.
Operativos simultáneos de la Policía Federal en la región
El procedimiento fue desplegado este miércoles por efectivos de la Policía Federal Argentina, quienes irrumpieron en diversos domicilios de las provincias de Córdoba y Santa Fe. En nuestra provincia, el foco estuvo puesto en Villa María, Oliva y Río Segundo, ciudades que resultaron salpicadas por la presunta red delictiva.
Durante las irrupciones, los agentes federales lograron secuestrar una importante cantidad de documentación, dispositivos electrónicos y otros elementos que los investigadores consideran clave para profundizar la pesquisa y desentrañar la ruta del dinero desviado.
Nueve detenidos y un exfiscal en el centro de la sospecha
La magnitud del caso ya se traduce en detenciones concretas. En esta primera etapa de la investigación, las fuerzas de seguridad detuvieron a nueve personas: siete de las aprehensiones se materializaron en territorio santafesino, mientras que las dos restantes tuvieron lugar en la provincia de Córdoba. Todos los elementos incautados en los operativos serán sometidos a peritajes técnicos para determinar el grado de participación de cada sospechoso.
Uno de los datos más sensibles que trascendió de la investigación es la presunta implicancia de un exfiscal en las maniobras de corrupción. Según las hipótesis que maneja la Justicia, este exfuncionario público habría facilitado o participado activamente en el desvío de los fondos depositados en las cuentas judiciales bajo análisis.
Una maniobra sostenida durante siete años bajo investigación
El origen de la megacausa se remonta al momento en que la Unidad de Delitos Económicos del MPA detectó movimientos financieros sospechosos e irregulares en una de sus cuentas judiciales. Tras dar aviso inmediato a la Fiscalía General, la causa fue asignada al fiscal Adrián Spelta, quien lidera la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Cometidos por Funcionarios Públicos.
La hipótesis delictiva señala que las maniobras de desvío de fondos se habrían ejecutado de manera sostenida a lo largo de un período de siete años, específicamente entre 2017 y 2024. Debido a la gravedad institucional que reviste el caso, el expediente fue incorporado de forma prioritaria dentro del Plan de Persecución Penal del MPA.
La expectativa está puesta en los tribunales de Rosario
Por el momento, los mecanismos específicos y la ingeniería financiera utilizada para el presunto desvío de los activos se mantienen bajo estricto secreto de sumario. Sin embargo, este hermetismo comenzará a disiparse la próxima semana.
La Justicia tiene previsto realizar la audiencia imputativa en el Centro de Justicia Penal de Rosario. En dicha instancia clave de la causa, la fiscalía ventilará las pruebas recolectadas, detallará los cargos contra los nueve detenidos y precisará el rol que habría cumplido cada uno de los involucrados, incluido el exfiscal bajo la lupa.

