La Mega Expo Villa María (MECA 26) se convirtió en el escenario de presentación de una de las propuestas más innovadoras en el ámbito de la salud y el bienestar: la búfaloterapia. Esta práctica terapéutica asistida, que busca complementar las labores habituales de la equinoterapia, fue detallada por el especialista y adiestrador Marcelo González, quien compartió los fundamentos de este método que promete abrir nuevos caminos en el tratamiento de diversas patologías.
Animales dóciles, inteligentes y con el comportamiento de «grandes felinos»
El creador de este método, Marcelo González, fundamentó la elección de estos animales tras observar la marcada inteligencia que presentan para los tratamientos. Lejos de la imagen de rudeza que se les suele asociar, González describió a los ejemplares de búfalo como seres sumamente dóciles y afectuosos, comparando su comportamiento de forma gráfica con el de «felinos de gran porte» por su manera de interactuar y buscar el contacto humano.
Una de las grandes ventajas operativas de la búfaloterapia radica en la propia fisonomía del animal. Su contextura física, al ser más ancha, baja y robusta que la de un caballo, facilita que los pacientes realicen los primeros contactos directos sobre el suelo antes de considerar la instancia de la monta. Por tal motivo, el adiestrador subrayó que la intervención médica y terapéutica trasciende ampliamente la realización de simples paseos, constituyendo un abordaje clínico profundo.
Un trabajo interdisciplinario y sin límites de edad
La práctica de la búfaloterapia no cuenta con restricciones ni límites de edad, encontrándose abierta a cualquier persona que busque experimentar la vinculación con la especie. Sin embargo, no se trata de una actividad recreativa aislada: la labor técnica se coordina siempre de manera estrecha con los profesionales de la salud tratantes de cada paciente.
A partir de esta sinergia, el equipo diseña circuitos y rutinas personalizadas que atienden cuadros motrices, psiquiátricos u otras necesidades particulares de los asistentes. Esta metodología estructurada permite aprovechar al máximo las respuestas corporales y relacionales que genera el búfalo durante todo el proceso terapéutico.
La sorprendente velocidad de aprendizaje del búfalo frente al caballo
En cuanto a los tiempos de aprendizaje y preparación de los animales, González señaló que el adiestramiento de los búfalos resulta más fluido en comparación con el de los caballos, gracias a su notable capacidad de comprensión. Destacó también que los ejemplares responden favorablemente y con afecto cuando reciben un trato adecuado y respetuoso.
No obstante, el especialista advirtió que es un trabajo que requiere suma responsabilidad, ya que la especie posee una fuerza física considerable que exige atención y rigurosidad ante cualquier manejo inadecuado durante las rutinas. El proyecto expuesto en MECA 26 se consolida así como una alternativa de trabajo conjunto entre la equinoterapia y la búfaloterapia para el beneficio integral de la comunidad.

