El salón de juegos infantiles Re Park, ubicado sobre la avenida Larrabure, sumó un nuevo y doloroso capítulo a su reciente tragedia. Este martes, apenas cuatro días después de sufrir un devastador incendio que consumió la totalidad de sus instalaciones, los propietarios descubrieron que delincuentes ingresaron al predio para robar las pocas pertenencias que quedaban en pie y las herramientas destinadas a la reconstrucción del lugar.
Un tejido vandalizado y el robo de herramientas clave
El hecho fue descubierto por los propios responsables del establecimiento cuando llegaron por la mañana para continuar con las tareas de limpieza y recuperación. Al aproximarse al perímetro, observaron que un sector del tejido de alambre que rodea el predio había sido doblado por la fuerza, abriendo una brecha que facilitó el ingreso de los intrusos.
Una vez adentro, los malvivientes se apoderaron de las herramientas esenciales que el equipo utilizaba para poner en marcha la reconstrucción. Entre los elementos sustraídos se destaca una amoladora y diversas herramientas de mano, insumos indispensables para el segundo día de trabajos tras la catástrofe.
La devastación previa provocada por el fuego
Este robo representa un golpe anímico y económico devastador para una pyme local que intentaba levantarse de las cenizas. El pasado viernes, un voraz incendio se desató en el interior del local y se propagó con extrema rapidez debido a la presencia de camas elásticas, espumas y materiales de alta combustión propios de un parque de diversiones infantil. El siniestro dejó pérdidas totales, destruyendo prácticamente todo el equipamiento lúdico del salón.
A pesar de haber perdido el fruto de años de trabajo en pocas horas, los dueños de Re Park habían decidido no bajar los brazos y comenzaron esta misma semana con las primeras labores de remoción de escombros. Sin embargo, la delincuencia se interpuso en el camino de la recuperación, dejando al emprendimiento familiar ante un escenario de profunda vulnerabilidad.

