En el marco de un juicio de instancia privada desarrollado en los tribunales de Villa María, un hombre de 70 años, de profesión mecánico e identificado por sus iniciales R.B., fue condenado a la pena de 3 años y 8 meses de prisión. El tribunal lo halló penalmente responsable de múltiples hechos de violencia de género cometidos en perjuicio de su expareja, disponiendo que la pena se ejecute bajo la modalidad de prisión domiciliaria debido a su avanzada edad.
Cuatro jornadas de debate y diecinueve testimonios clave
El debate oral y público comenzó el pasado lunes y concluyó el jueves, tras intensas jornadas de análisis de pruebas y testimonios. Durante la etapa de instrucción del caso, la defensa del imputado había ofrecido una nómina de aproximadamente 22 testigos para comparecer en el proceso.
Finalmente, en el desarrollo de las audiencias presenciales, declararon un total de 19 personas. Sus aportes resultaron fundamentales para la reconstrucción de los hechos denunciados por la víctima. Asimismo, se incorporaron por lectura la totalidad de las piezas normadas que completaron el cuerpo probatorio de la causa.
Absolución por abuso y condena por lesiones y coacción
Al momento de dictar el veredicto, el tribunal decidió absolver al imputado R.B. por el beneficio de la duda respecto de los delitos de abuso sexual con acceso carnal reiterado y coacción que también pesaban en su contra dentro de la acusación inicial.
Sin embargo, los magistrados encontraron pruebas contundentes para declararlo culpable de los delitos de lesiones leves calificadas y coacción, en el marco de la serie de episodios de violencia de género denunciados por su expareja. Atendiendo a la escala penal impuesta de 3 años y 8 meses, sumado a los 70 años de edad del condenado, la Justicia dispuso que la detención se haga efectiva en su domicilio.
Las autoridades a cargo del proceso judicial
El proceso judicial estuvo presidido por el vocal Félix Martínez (con la alternativa de la vocalía a cargo de Lezama). En representación del Ministerio Público Fiscal intervino el fiscal de Cámara, Francisco Márquez, mientras que la defensa técnica del ahora condenado estuvo bajo la responsabilidad de los abogados defensores de apellidos Brochero y Perassi.

