En una jornada cargada de emotividad y reconstrucción histórica, las colectividades de Villa María conmemoraron el Día del Inmigrante con una propuesta que unió el pasado y el presente de la ciudad. Representantes de diversas comunidades locales protagonizaron un recorrido por los edificios, comercios, viviendas y espacios de encuentro que marcaron el origen y el arraigo de las corrientes migratorias que dieron vida a la identidad villamariense.
Un viaje en colectivo por la memoria urbana
La iniciativa, que buscó recuperar las historias y tradiciones de quienes contribuyeron a fundar la ciudad, contó con el apoyo de la Municipalidad de Villa María, que facilitó dos colectivos para el traslado de los referentes de las distintas comunidades por los puntos históricos clave. El trayecto culminó con un acto oficial en la Plaza Independencia, el cual estuvo encabezado por el intendente Eduardo Accastello junto a los miembros de las colectividades.
Durante el encuentro, el mandatario local puso en valor el legado de los pioneros y el carácter plural de la localidad.
“Villa María es una ciudad maravillosa que desde el inicio fue generada a partir de nuestros abuelos, bisabuelos y de gente que fue llegando de distintos lugares del mundo”
, expresó Accastello, subrayando la diversidad cultural como pilar del desarrollo local.
Huellas de identidad en las veredas de la ciudad
Uno de los hitos más significativos de la conmemoración fue la presentación de las «Huellas del Inmigrante». Se trata de una serie de intervenciones urbanas consistentes en baldosones conmemorativos que contienen breves reseñas sobre instituciones, comercios y personas fundamentales para la historia de las colectividades en Villa María.
Estas marcas de memoria colectiva fueron instaladas en puntos de gran valor patrimonial, entre los que se destacan la Tienda Los Vascos, Casa Diva, la Asociación Familia Piamontesa, el Círculo Italiano, la Sociedad Italiana, la Casa Balear, la Casa España, la Sociedad Sirio Libanesa y la Asociación Eslava.
El valor del encuentro y el legado de las instituciones
Para los participantes, la jornada representó una oportunidad única de integración y reconocimiento mutuo. Raquel Mercadal Mir, integrante de la Asociación Española, valoró positivamente la sinergia lograda entre los diferentes grupos:
“Está muy bueno que las colectividades se junten y trabajen unidas. Es importante conocer también los lugares y las historias de las demás comunidades”
.
En sintonía, Daniel Gortari, vicepresidente del Centro Vasco Euzko Etxea, aprovechó la oportunidad para destacar la vigencia de su institución en un año muy especial.
“Seguimos trabajando para mantener viva nuestra identidad y nuestras raíces”
, señaló Gortari, al recordar que la entidad vasca celebra actualmente sus 80 años de vida y cuenta con una masa societaria activa de alrededor de 300 miembros.

