La pelota infantil se detiene en la región por un límite que volvió a cruzarse. La Liga Villamariense de Baby Fútbol afronta un fin de semana sin actividad oficial tras la decisión de suspender los partidos programados para este viernes 30 de octubre y domingo 1 de noviembre. La medida es la respuesta inmediata ante un salvaje episodio de violencia que sacudió a la comunidad deportiva y que derivó en la convocatoria a una manifestación masiva para decir basta a las agresiones en el deporte infantil.
Ataque con candados y cadenas: la brutal agresión a un DT en Villa Nueva
La drástica resolución institucional fue impulsada por los graves hechos ocurridos el pasado domingo 25 de octubre al término del encuentro disputado entre Roque Sáenz Peña y El Porvenir, en la cancha de este último, ubicada en Villa Nueva. A la salida del predio, un grupo de padres emboscó a un entrenador de su propia institución mientras este se desplazaba en motocicleta.
Según se observa en las imágenes difundidas en redes sociales y de acuerdo con el testimonio de los vecinos, la víctima fue derribada de su vehículo y agredida ferozmente en la vía pública. Durante la golpiza, que se extendió por unos 20 minutos según testigos en Radio Villa María, los atacantes utilizaron candados y una cadena de motocicleta para golpear al director técnico. La escena incluyó personas con lesiones visibles en el rostro, abundante sangre y la presencia de niños y mujeres en medio de llantos y gritos de desesperación. La asistencia policial, denunciaron los presentes, demoró alrededor de una hora y media en arribar al lugar.
El fuerte descargo de las instituciones y las acciones en marcha
Frente al impacto de lo sucedido, la dirigencia de Roque Sáenz Peña repudió de manera categórica el accionar de sus simpatizantes, pidió disculpas públicas a las familias y a las autoridades del Club El Porvenir, y aclaró que los agresores no representan los valores de la entidad. Además de confirmar que el DT se encuentra fuera de peligro, la comisión directiva ratificó que inició acciones legales y que
“los hechos ya están en manos de quienes corresponden”
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Por su parte, desde el Club El Porvenir se desligaron de forma contundente de la gresca, asegurando que ningún directivo, integrante del cuerpo técnico o familiar de su institución tuvo participación en la agresión. Desde la entidad villanovense solicitaron formalmente la
“intervención de las autoridades deportivas y judiciales para investigar lo sucedido, determinar responsabilidades y aplicar las sanciones correspondientes”
.
En tanto, la Mesa Directiva de la Liga Villamariense de Baby Fútbol manifestó su
“más absoluto rechazo”
a las conductas violentas, prometió agotar las instancias legales correspondientes y anticipó que habrá severas sanciones disciplinarias para los involucrados.
Movilización en la Plaza Centenario bajo la consigna “¡BASTA DE VIOLENCIA!”
Con el objetivo de visibilizar la problemática y llamar a la reflexión a toda la comunidad deportiva, la Liga convocó a directivos, jugadores, familias y vecinos a un banderazo este domingo 1 de noviembre a las 12:00 en la Plaza Centenario de Villa María. Bajo el lema “¡BASTA DE VIOLENCIA!”, la organización remarcó que el fútbol infantil debe ser estrictamente un espacio de aprendizaje, compañerismo, alegría y contención social.
Una alerta generalizada en todo el fútbol regional
El violento choque no representa un hecho aislado, sino que se enmarca en un alarmante incremento de la hostilidad en los campos de juego de la región. El propio presidente de la Liga Villamariense de Fútbol de adultos, Lucas Martinetti, advirtió recientemente sobre la necesidad urgente de frenar los desbordes tras los disturbios registrados en diversas canchas, como las del club Alem. Martinetti no descartó implementar medidas drásticas a corto plazo, entre las que se evalúa la prohibición del ingreso de público visitante.
Sucesos similares registrados este mes en localidades como Alto Alegre, hostigamientos sistemáticos a árbitros en divisiones inferiores e incidentes graves en la Liga Cordobesa —que dejaron semanas atrás a dos jóvenes de 16 años hospitalizados— encienden las alarmas en el deporte regional, abriendo un debate profundo sobre la conducta de los adultos en las disciplinas formativas.

