La Cámara del Crimen de Villa María dictó sentencia este martes 3 de noviembre contra dos hombres juzgados por una seguidilla de hechos delictivos de gravedad perpetrados en la ciudad durante el año 2025. Tras un intenso debate oral, el tribunal resolvió condenar a Dustin Orlando Bertolino a la pena de seis años de prisión, mientras que Flavio Ezequiel Carranza recibió una sanción de siete años de cárcel efectiva.
El juicio se desarrolló en una extensa jornada entre las 11:00 y las 16:30 horas, contando con la intervención del fiscal de Cámara Francisco Márquez y el juez Félix Martínez. A lo largo de la audiencia compadecieron y declararon cinco testigos, cuyas evidencias permitieron reconstruir los episodios delictivos imputados. La defensa técnica de los acusados estuvo representada por las abogadas Florencia Vottero, en el caso de Bertolino, e Ivana Castoldi, en representación de Carranza.
Extorsiones a repartidores y asaltos bajo amenaza en la vía pública
Los hechos juzgados por el tribunal abarcan diversos episodios violentos. Uno de los primeros ocurrió en febrero de 2025, cuando empleados de la distribuidora de bebidas Martínez realizaban tareas de entrega. En esa ocasión, Carranza abordó a los trabajadores exigiéndoles la suma de 100.000 pesos bajo el argumento de que los necesitaba para comprar cocaína. Ante la negativa de los repartidores, el acusado los amenazó con un arma de fuego, advirtiéndoles que si no le entregaban el dinero los asaltaría y les impediría volver a circular por la zona, logrando así que las víctimas cedieran a la exigencia.
En otro de los episodios ventilados en la sala de audiencias, cometido sobre la calle Rawson, Carranza volvió a actuar de manera solitaria. Se aproximó a un automóvil donde se encontraba un hombre y le exigió la entrega de dinero bajo severas amenazas verbales. Al manifestar que se encontraba armado, la víctima le hizo entrega de su billetera, la cual contenía dinero en efectivo, tarjetas y documentación personal. Tras concretar el atraco, el delincuente escapó a pie y se inició una persecución policial que culminó con su detención en el interior de un domicilio ubicado en la calle Teniente Ibáñez.
Un asalto en moto que dejó a una mujer lesionada desató la persecución final
El delito de mayor severidad juzgado en el tribunal se produjo el 17 de julio de 2025, en la esquina de Alberdi y Jujuy. Según quedó acreditado en la acusación, Bertolino y Carranza llegaron a bordo de una motocicleta marca Keller hacia el lugar donde se encontraba estacionada una camioneta. Mientras Bertolino aguardaba al mando del rodado para garantizar la fuga, Carranza abordó a una mujer que descendía del vehículo, la arrojó violentamente al suelo y le sustrajo su cartera y billetera, que contenían 20.000 pesos en efectivo, documentación y tarjetas de crédito.
A raíz de la brutalidad de la caída durante el asalto, la víctima sufrió una fractura en su codo izquierdo. Cometido el robo, ambos delincuentes huyeron a bordo del rodado. Días más tarde, el 20 de julio, una patrulla policial divisó a los acusados en la intersección de Alem y Jujuy desplazándose en la misma motocicleta, la cual circulaba sin luces. Al percatarse de la presencia de los efectivos, los sospechosos emprendieron la fuga, desencadenando una persecución policial que finalizó con la captura de ambos.
El dictamen de la Cámara del Crimen y las penas impuestas
Durante la etapa de alegatos, el fiscal Francisco Márquez solicitó una condena de seis años de prisión para Bertolino y de siete años para Carranza, fundamentando su pedido en la gravedad del delito de robo calificado por el resultado lesivo, figura penal que contempla una pena mínima de cinco años de prisión. Por su parte, las defensoras Vottero y Castoldi alegaron en favor de sus representados solicitando la absolución de ambos.
Finalmente, el juez Félix Martínez dictó sentencia condenatoria. Flavio Ezequiel Carranza fue hallado culpable y condenado a siete años de prisión por ser autor de dos hechos de robo calificado con arma cuya operatividad no pudo ser acreditada, amenazas, robo calificado por el resultado lesivo en calidad de coautor y desobediencia a la autoridad. En tanto, Dustin Orlando Bertolino fue condenado a seis años de prisión al ser considerado coautor de robo calificado y autor del delito de desobediencia a la autoridad.

