Un reciente informe de la Fundación FADA revela que la presión fiscal del Estado argentino sobre la producción de trigo alcanza el 104% de la renta, dejando a los productores en una situación crítica debido al aumento de costos y la inestabilidad global.
Un estudio del productor y dirigente Néstor Roulet revela la abrumadora carga fiscal que soporta el sector agrícola, con la mayor parte de lo generado por una hectárea de soja yendo a las arcas estatales.