Las aulas vacías y los pasillos en silencio marcaron el pulso de una jornada de fuerte protesta en la educación superior de la ciudad. Este miércoles 2 de septiembre, la Universidad Nacional de Villa María (UNVM) y la Facultad Regional de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) se sumaron activamente al paro nacional universitario, paralizando casi por completo sus actividades académicas y administrativas en reclamo de una recomposición salarial urgente y el cumplimiento efectivo de las leyes de financiamiento para el sector.
Un abismo del 28% entre la oferta oficial y la necesidad de los gremios
El detonante de esta nueva medida de fuerza fue el reciente fracaso de la mesa paritaria entre los sindicatos universitarios y el Gobierno nacional. Mientras que el Ejecutivo central ofreció un incremento salarial del 3% mensual para el personal docente y nodocente, las organizaciones gremiales calificaron la propuesta de insuficiente. Los trabajadores exigen un incremento del 31% para compensar la severa pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación acumulada en los últimos meses.
A este descontento salarial se suma un reclamo institucional de fondo: la aplicación efectiva de la Ley 27.795 de Financiamiento Universitario. Los sectores que impulsan la protesta denunciaron que, a pesar de que la norma fue promulgada hace más de 300 días, el Gobierno nacional aún no la ha implementado plenamente, asfixiando los presupuestos de las casas de altos estudios.
Aulas vacías en el Campus: acatamiento casi total en la UNVM
En la Universidad Nacional de Villa María, la huelga se sintió con especial fuerza. Desde la Asociación de Docentes de la UNVM (Adiuvim) confirmaron que la medida consistió en un paro total de actividades por 24 horas, sin asistencia a los lugares de trabajo. La convocatoria sumó además el respaldo orgánico de Apuvim, el sindicato que nuclea al personal nodocente de la institución.
El impacto de la medida fue contundente en el Campus de la UNVM. Según reportaron las autoridades y las organizaciones gremiales, el acatamiento de los docentes y del personal de apoyo fue prácticamente total, registrándose actividad académica en apenas dos aulas de todo el predio universitario durante toda la jornada.
La UTN Villa María se sumó al apagón educativo presencial y virtual
La situación no fue diferente en la Facultad Regional Villa María de la Universidad Tecnológica Nacional. En la sede tecnológica tampoco se desarrollaron actividades académicas, en una medida de fuerza que no solo afectó a las tradicionales clases presenciales, sino que también suspendió por completo el dictado de las clases virtuales sincrónicas.
En la UTN local, el panorama de desmovilización fue similar al de la UNVM, registrándose el dictado de clases en apenas tres aulas de la facultad. Con esta acción conjunta, ambas comunidades educativas volvieron a visibilizar la profunda preocupación que existe en torno a la sostenibilidad financiera del sistema universitario público y la precarización de los ingresos de sus profesionales.

