El talento tecnológico de la región volvió a marcar un hito a escala global. En el corazón de la bahía de San Francisco, California, el joven desarrollador villamariense Joaquín Giorgis conquistó el primer puesto en la categoría de hardware de Cal Hacks, consagrada como la competencia universitaria de desarrollo más grande del mundo. Tras una maratónica jornada de 36 horas ininterrumpidas de trabajo, el equipo integrado por cuatro argentinos se impuso con la creación de FortWatch, una pulsera inteligente orientada a la accesibilidad auditiva.
Innovación en 36 horas: el desarrollo de FortWatch en el epicentro de la tecnología
El desafío no era menor. La hackatón reunió a estudiantes y desarrolladores de instituciones de élite global como Stanford, Berkeley y Harvard. En ese entorno de altísima exigencia, Giorgis formó equipo junto a los argentinos Martín Pulitano, Pedro Navajas y Nicolás Pujia. Para concretar el viaje y la participación, el desarrollador contó con el patrocinio de las firmas Tonadita, Champion, Wallbit y ROOM.
El objetivo del grupo estuvo claro desde el primer minuto: resolver un problema social concreto. El reto técnico implicó articular componentes físicos, programación e inteligencia artificial en un prototipo funcional en menos de un día y medio, bajo la presión constante del reloj y la evaluación final del jurado.
Tecnología local e independiente para garantizar seguridad y privacidad
FortWatch fue concebida para que las personas con dificultades auditivas puedan identificar alertas sonoras del entorno cotidiano. La pulsera capta ruidos clave —como el llamado a una puerta, el llanto de un bebé o la bocina de un vehículo—, emite una vibración en la muñeca del usuario y detalla en una pantalla de qué sonido se trata.
Una de las mayores virtudes técnicas del desarrollo radica en su autonomía operativa: todo el procesamiento de audio se realiza de forma interna en el dispositivo. Al no requerir conexión a internet ni enviar datos a servidores externos, la herramienta garantiza la privacidad del usuario, reduce costos de fabricación y asegura un funcionamiento continuo en cualquier contexto.
“Íbamos con expectativas, pero ganar en semejante nivel parecía muy lejano. Cuando anunciaron a FortWatch sentimos una mezcla de emoción, orgullo y satisfacción. Siendo de Villa María, representar a mi ciudad en este escenario me llena de orgullo”, expresó Joaquín Giorgis tras obtener el galardón a la “Best Hardware Hack”.
Proyección a futuro y el valor del talento desde el interior cordobés
Lejos de congelar el proyecto tras el triunfo en Estados Unidos, el equipo proyecta avanzar hacia una etapa de perfeccionamiento. Los próximos pasos incluyen optimizar la precisión en el reconocimiento del entorno sonoro, extender la duración de la batería y refinar el diseño ergonómico. Para ello, planean realizar pruebas de campo directamente con personas con discapacidad auditiva.
El potencial de la innovación con sello villamariense
El logro alcanzado en California reafirma la capacidad técnica y competitiva que se gesta en la provincia y la región. La experiencia en Cal Hacks dejó una certeza clara para sus protagonistas: la brecha geográfica no condiciona la calidad del desarrollo científico y tecnológico.
“Lo más valioso es confirmar que desde Argentina, y puntualmente desde ciudades del interior como Villa María, se puede crear tecnología de impacto y competir al máximo nivel internacional. Muchas veces se cree que para construir cosas relevantes hay que estar afuera, pero el talento y las ideas surgen desde cualquier lugar”, concluyó el desarrollador villamariense.

