De Villa María a la final nacional por una torta inspirada en el Lobizón

Destacadas

Villa María vuelve a destacarse en el escenario nacional gracias al talento y la creatividad de dos de sus vecinas. Miroslava Fernández y su hija, Tatiana Narváez, lograron posicionarse entre las diez finalistas de la Copa Zarzamora, una prestigiosa competencia de decoración de tortas que reúne a expertos reposteros de todo el país. Su propuesta, que demandó un mes y medio de intenso trabajo, apela a una de las leyendas más arraigadas del folclore rural para competir en el certamen temático de Halloween.

El folclore argentino irrumpe en un certamen nacional

La Copa Zarzamora comenzó a mediados de septiembre y convocó en esta edición a 95 decoradores de 17 provincias argentinas. Tras una rigurosa etapa clasificatoria donde solo 20 propuestas superaron el primer filtro, el jurado dio a conocer las 10 obras finalistas que competirán por el podio. Entre ellas destaca la creación de las representantes locales, titulada “El lobizón: La noche del séptimo hijo”.

Aunque ambas artistas son oriundas de Venezuela, residen desde hace varios años en Villa María, ciudad que adoptaron como propia. Para este certamen —que representa su primera participación en el torneo— decidieron alejarse conscientemente de los clichés anglosajones habituales de la festividad.

“Para esta obra quisimos alejarnos de las figuras de terror tradicionales de Halloween y rescatar una criatura de nuestras leyendas populares: el Lobizón. Elegimos un personaje poco representado en las tortas temáticas, perteneciente a nuestro imaginario popular, para crear nuestra propia interpretación y situarlo en una escena de terror rural argentino”, explicaron Fernández y Narváez.

Realismo minucioso para reinterpretar la leyenda del séptimo hijo

La obra de arte repostero se inspira directamente en los relatos orales de provincias como Corrientes, Formosa, Jujuy, Tucumán, Salta y Córdoba. Distanciándose de la imagen hollywoodense del hombre lobo, las decoradoras retrataron a un ser flaco, decadente, de aspecto sarnoso y desnutrido, con desorbitados ojos rojos que merodea cementerios y campos en busca de restos.

La ambientación transcurre en un cementerio abandonado, rodeado de vegetación seca, tumbas deterioradas, restos óseos y una imponente luna llena de tono anaranjado que evoca las noches de octubre. Además, la composición incluye detalles ocultos deliberadamente, como la presencia de un duende entre las raíces a modo de testigo silencioso e inscripciones con sentido en las lápidas.

“Quisimos que esta obra contara una historia a través de sus elementos y permitiera una lectura visual progresiva. Que primero impactara la presencia del Lobizón y que, poco a poco, fueran apareciendo los detalles. Nada está hecho al azar”, detallaron las autoras sobre el proceso de modelado, pintura y acabado escultórico que les exigió semanas de dedicación.

Definición del jurado y votación del público

Los ganadores de la Copa Zarzamora se anunciarán el próximo sábado 31 de octubre. La evaluación del jurado técnico, compuesto por referentes de la pastelería internacional como la argentina Florencia Menescaldi y el chileno Adrián Cabrera, ponderará ocho criterios específicos para otorgar el primer premio.

De forma paralela, la organización habilitó una categoría otorgada por el voto del público. Fernández y Narváez buscan el respaldo de la comunidad de Villa María y de toda la provincia de Córdoba para imponerse en la elección popular. Quienes deseen apoyar a las representantes locales pueden hacerlo seleccionando la obra “El lobizón: La noche del séptimo hijo” a través del formulario digital oficial dispuesto por el certamen.

spot_img

Otras noticias